3/9/12

BUENAS VIBRACIONES


Dos pájaros de un tiro. Fue una noche de buenas sensaciones deportivas y sociales. El Valencia, con sus nuevos fichajes, gustó en la presentación ante su público, y tuvo el acompañamiento perfecto de una afición que dio cumplida respuesta a la iniciativa del club de dedicar la recaudación a colaborar en la reforestación de los parajes devastados por el fuego en dos recientes incendios que sufrió la Comunidad.

Es precipitado extraer conclusiones sobre el juego que ofrecen los equipos en las pretemporadas. Ni por dos ni por cuatro partidos. Lo que hoy tiene un color, quince días después puede tener otro totalmente distinto. Por eso es más objetivo referirse a impresiones, y en este caso las que produjo el Valencia fueron buenas porque, además, lo hizo delante de un rival de mayor entidad que los sparrings anteriores. Mejor ver la botella medio llena, pero sin distraer la realidad de que este tipo de partidos son ensayos para lo que se avecina. Pero está muy bien entrar con buen pie como hizo el equipo. Gustó y gustaron sus nuevas incorporaciones.

La otra buena sensación  fue la respuesta de los aficionados. No se llenó Mestalla, pero para ser fechas estivales la asistencia fue buena. La recaudación rondó los 220.000 euros, cifra a la que habrá que añadir el ingreso por la fila cero, y el global para ayudar a los municipios afectados se repartirá de forma proporcional, con arreglo a las hectáreas calcinadas.

Cualquier iniciativa solidaria lleva emparejada una enorme satisfacción, pero a la  vez esas situaciones producen coraje e invitan a reflexionar y preguntarse por qué no se le da una solución desde donde se supone que se debería de dar. Y eso que en este caso no caben las sospechas, como en otros recientes y próximos, de dinero que no llega al destino porque acaba en manos de desalmados que se compran pisos...

Alejados los malos sueños, debemos centrarnos en la realidad de la noche más solidaria. Una velada de buenas vibraciones para orgullo del valencianismo.

430 (Publicado en Las Provincias, el 30 de julio de 2012)

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