16/12/14

El mantra de la recuperación

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.655 (16 de diciembre de 2014)

12/12/14

FARISEÍSMO

Una cosa es luchar contra el racismo, la xenofobia y la violencia y otra muy distinta los fuegos artificiales. ¿A partir de cuántas personas insultado a coro en un campo de fútbol considera el señor Tebas que merecen un castigo ejemplar? ¿Diez, treinta, cincuenta, cien, mil...? ¿Y a qué tipo de ofensas se refiere el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP)? ¿Echará mano del "Diccionario secreto" de Camilo José Cela para elaborar su listado de afrentas e improperios? ¿Y un catálogo que establezca un baremo de sanciones?

La primera cuestión será conocer la tabla de insultos que ha considerado impropios porque, por ejemplo, si uno o un grupo de aficionados entona cánticos en los que se califica de "cabrón" a un árbitro, a un jugador rival e incluso a un político que ese día se sienta en el palco principal, Javier Tebas deberá de tener en cuenta que el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) determina en su primera acepción que la palabra alude a la persona que hace malas pasadas o resulta molesta. Vamos, que en ese caso no es tal ofensa como en general se piensa.

Una vez conozcamos ese baremo habrá que establecer el número de personajes mínimo que merece el castigo que, por lo que se dice, será la expulsión del recinto. Parece que no es lo mismo que ochenta energúmenos se acuerden del árbitro o de un rival, a que lo haga en solitario un registrador de la propiedad, un notario o un médico internista que ha ido al estadio para descargar la adrenalina que acumuló durante la semana, y curiosamente ocupe plaza... justo al lado de unos menores.

Por último, al establecer la escala de sanciones Tebas deberá de tener muy presente el principio jurídico de la proporcionalidad. El otro día escuché a un entrenador que desveló algo que sabe cualquiera que haya ido por los campos de España.  En todas partes cuecen habas. No hay ningún recinto que se escape de escuchar improperios, y si se empieza a dar puerta a los asistentes que agravian –dijo el técnico–, los estadios quedarán vacios. Además se podría añadir incluso que los partidos no acabarían jugando once contra once.

Todo lo que ha propuesto el presidente de la LFP está muy bien pero, ahora en serio, ¡va!, ¿de verdad hay alguien que pueda creer que el grave problema que supone la violencia en el fútbol –que es lo que ha desencadenado todo este asunto– se soluciona con parches? La educación es un asunto de base. Algunos podrían repasar, si lo conocen, el manual de urbanidad de Carreño. Pero el conflicto real nace de la facilidad de acceso que siempre se ha dado desde los propios clubes a los radicales que provocan los actos violentos. Lo demás es fariseísmo.
 
(Publicado en Las Provincias, el 12 de diciembre de 2014)

Apriétate el cinturón


Publicado en Valencia Fruits, nº 2.654 (10 de diciembre de 2014)

2/12/14

Ropa tendida

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.653 (2 de diciembre de 2014)

1/12/14

25/11/14

No sé si la Ley será igual para todos; pero desde luego la cárcel, no

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.652 (25 de noviembre de 2014)

18/11/14

Saludos

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.651 (18 de noviembre de 2014)

14/11/14

DERECHOS Y PATALETAS

¡Pasen, señores pasen! ¡Entren, porque esto va de entradas! Por un lado, la que restringe el Valencia para el acceso la junta general de accionistas que celebrará el próximo día 20 de noviembre en el Palau de la Música, y por el otro las que despacha el Levante para asistir el derbi local que tres días después se disputará en el campo de Orriols.
Cada uno es dueño de su casa. Pero los dos casos de entradas han puesto la polémica sobre la mesa. Ambos asuntos han supuesto cruzar la línea roja que es una metáfora que últimamente ha adquirido tanto protagonismo como escasa eficacia. Existen diferencias en lo de traspasar las líneas que marcan límites de actuación y cada vez es más complicado llegar a un acuerdo que contente a todos porque siempre acaba saliendo el discrepante de turno que dice que bueno, que vale, pero que su vara de medir es otra distinta.
En su derecho como sociedad privada, el Valencia ha marcado una serie de requisitos para la inmediata junta de accionistas. Una serie de normas que a lo mejor en Singapur están a la orden del día, no te digo que no. Pero aquí, después de tanto empalago con la palabra transparencia, los blindajes desencadenan críticas y pataletas. A uno, que con los años disfruta cada día más del "animus jocandi", lo de prohibir la retrasmisión de la junta o limitar la asistencia de un sólo periodista por medio de comunicación, no es que le suene a un veto sin precedentes, es que le parece una proclama Goebbeliana. Pero, bueno, están en su derecho.
La discusión sobre las entradas del derbi radica en el precio que el club azulgrana ha fijado para las 1.500 localidades que destina a los aficionados rivales y al supuesto pacto por el que la cantidad a pagar debía de ser de 15 euros en lugar de los 30 que se han establecido.
Por mucho que se pueda pensar que los pactos se sobreentienden, siempre deberían de suscribirse para luego poder pisar firme. Entre el Valencia y el Levante no existe desde hace tres años un acuerdo verbal en eso de fijar los precios. Ha habido de todo, como en botica. Y ahora el consejo levantinista se apoya exclusivamente en el punto de equilibrio en que se cruzan las curvas de la oferta y la demanda, porque pretende hacer caja como cualquier otro club que recibe la visita de un equipo de mayor enjundia.
Es su derecho, de la misma forma que lo tiene el  consejo del Valencia para, como ha anticipado a modo de protesta o medida de presión, no acudir al partido de Orriols. Pero cada uno en su casa... ¡Hala!, como si las cosas no estuvieran suficientemente tensas, ¡échenle más madera!
(Publicado en Las Provincias, día 14 de noviembre de 2014)

11/11/14

¡Elige, y que la suerte te acompañe!


¡Que la suerte te acompañe para poder asistir a la junta general de accionistas del Valencia!
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El Valencia CF ha comunicado hoy a los medios de comunicación las pautas establecidas para la asistencia a la Junta General de Accionistas del próximo 20 de noviembre en el Palau de la Música de Valencia.  Entre esas normas destaca  la prohibición de retransmitir la junta en cualquier formato audiovisual, radiofónico o incluso a través de las redes sociales; que únicamente se podrá acreditar un redactor por medio, y la advertencia de que cualquier redactor o medio que publique alguna imagen  -sea en directo o en diferido- "no volverá a ser acreditado para ningún evanto organizado por el club, incluidos los partidos".

Es un asunto de semántica

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.650 (11 de noviembre de 2014)

8/11/14

PARALELISMOS

Del nuevo Valencia se ha hablado mucho en los últimos meses. Desde que se anunció la venta de la sociedad ha habido tiempo por delante y suficientes argumentos para ello, y como a muchos, me da en la nariz que al club de Mestalla le ha ocurrido y le ocurre algo parecido a lo que sucede con Podemos, dicho sea salvando todas las distancias, que las hay, claro está. Pero desde el decorado, que es bastante similar, aparecen otras analogías.
La primera, que desde una orilla llegan toda clase de alabanzas de quienes se sentían huérfanos de esperanza, y han encontrado en Amadeo Salvo y en Peter Lim el soplo de aire fresco que les ha ilusionado, como le ocurre a Pablo Iglesias con sus correligionarios. Además, otra semejanza es que desde la acera opuesta se agudizan los nervios y se escuchan repetidas censuras, reproches e incluso algún que otro insulto de los más críticos, que no asimilan la transformación; o dicho de otra forma, la pérdida de poder que en este caso conlleva la presencia del empresario de Singapur. Las castas han pasado a ser historia.
El personal estaba harto de recibir más de lo mismo. ¿Les suena de algo la situación? Cansado de ver las mismas caras de siempre, esperaba y pedía a gritos un cambio que en el Valencia ha llegado de la mano de Salvo, que aunque ha sido quien ha traído a Lim, se ha convertido en una especie de Pablo Iglesias. Sin coleta, pero con gomina, Amadeo tiene capacidad mediática y labia de líder para meterse en el bolsillo a esos tantos y tantos aficionados que esperaban un mesías y el maná en forma de nueva estructura. Más paralelismos. Si a uno le están acompañando los resultados de las encuestas, a los otros les arropan los marcadores deportivos.
Pero de la misma forma que el discurso de Podemos ilusiona, también genera algunas dudas porque habrá que ver si la formación es capaz mantener el proyecto que ambiciona para que no se sustente únicamente en que los que están y los que estaban no han dado pie con bola. Ha de haber más. Y en el Valencia de Salvo (y de Lim que es el dueño) también ha de haber bastante más que anhelos. Ilusionaron los fichajes, maravilla el presente, con el equipo codeándose con el líder, y entusiasma el futuro, aunque de la misma forma genera dudas razonables. Entre otras cosas habrá que exigir que el nivel de plantilla no baje por la venta de jugadores, que se reanuden y terminen las obras del nuevo estadio, y confiar en que Lim no se canse y acabe vendiendo las acciones, y que lo de las castas sea algo del pasado.
 
(Publicado en Las Provincias, el 7 de noviembre de  2014)

5/11/14

No dice ni pío