3/10/11

Momento para la refrexión

El parón liguero que hoy empieza por los compromisos de las selecciones al Valencia le debería servir para hacer un profundo examen de conciencia, porque aunque en la Liga el equipo se mantiene en lugares de privilegio, ofrece bastantes lagunas, cosa que ha admitido el entrenador Unai.
Que el técnico se sienta satisfecho por haber conseguido los tres puntos ante el Granada es lógico, pero Unai debería ir un poquito más allá del resultado. Los partidos se pueden analizar desde distintas perspectivas y hay dos que resultan muy significativas. La del forofo que se conforma con obtener el triunfo, como dice aquél, incluso aunque sea de penalti injusto y en el último minuto, y la de quienes aparte de un buen marcador esperan que el equipo ofrezca algo más. Y en ese grupo debería alinearse Unai.
Sorprende cuanto menos que, disputados ocho encuentros, seis de Liga y dos de Champions (y a pesar de los 13 puntos que el equipo lleva en el zurrón del torneo doméstico), el entrenador ya hable de cansancio y de acumulación de partidos. Y sorprende que, aludiendo al descanso que ahora comienza, asegure que le va a venir bien al grupo porque considera que los futbolistas necesitan parar, no sólo física sino sicológicamente. Sorprende porque eso invita a meditar qué ocurrirá cuando el equipo esté inmerso en plena campaña, allá por el mes de enero.
Cuando no son pitos son flautas. Unai siempre pone alguna banderilla. No es de los que señala culpables con el dedo, pero habla de una manera... Siempre antepone la paja en ojo ajeno. Desaciertos, pérdidas de balón, errores puntuales... Curioso que el equipo esté bien posicionado y no sea la primera vez que se escuchan silbidos en Mestalla. ¿A quién? Por eso estos días de parón deben de servir para la reflexión.
Otrosi digo: Y enhorabuena a los vecinos de Orriols.


306. (Publicado en Las Provincias, el 3 de octubre de 2011)




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