14/10/11

El Valencia cabalga

Ni para evitar los cantos de sirena que llegan desde Barcelona Manolo Llorente va a necesitar cera para tapar los oídos de la tripulación ni tampoco será preciso que la ate a un mástil para impedir que se arroje al agua al escuchar la música de las hijas del mar, que día sí, día también, hablan del interés que en el Camp Nou despiertan Adil Rami, Víctor Ruiz, Jordi Alba y el canterano Paco Alcácer.

No es la primera vez que el presidente del Valencia se encuentra en un vamos a llamarlo aprieto de esta índole y no hay por qué dudar de que lo resolverá de la misma manera que en ocasiones precedentes. Con la eficacia de un buen gestor financiero. Pero como además hace unos días aseguró que el objetivo del Valencia es ser campeón, resulta lógico pensar que para que el equipo pueda alcanzar ese propósito, defenderá a capa y espada el potencial de la plantilla y su decisión también será la de buen gestor deportivo. Vamos, que Unai Emery puede cenar tranquilo.

Apenas se han disputado seis partidos de Liga y ya hay cuatro nombres sobre la mesa. Bueno, casi antes de comenzar el campeonato Guardiola ya se interesó por el francés. El nombre del canterano Paco Alcácer no se ha escondido, como tampoco el del otro zaguero, Víctor Ruiz, que ya ha aparecido en portada de la prensa azulgrana. Y en las últimas horas, después de su brillante debut con la selección, se ha retomado el interés por Jordi Alba.

Hay quienes consideran que esos cantos de sirena son también una manera de desestabilizar al rival. Es posible. Pero si la actuación de club es la que debe ser, no hace falta imitar a Ulises con lo de los tapones de cera ni atar al mástil a nadie, como hicieron algunos dirigentes de antaño, que con la máxima frivolidad y descaro (claro, no lo sacaban de su bolsillo) ampliaban los contratos con cifras de escándalo.

La coherencia ha de ser el timón que guíe al club. Y desde luego no le debe de inquietar que haya ladridos porque, amigo Sancho, eso es señal de que el Valencia cabalga.



311. (Publicado en Las Provincias, el 14 de octubre de 2011)









No hay comentarios: