16/7/10

Del Mundial a la rutina

Sí, efectivamente. Hay vida después del Mundial. El éxtasis de la complacencia que durante unas horas, unos días, ha proporcionado la selección española a los aficionados futboleros, no ha sido más que una nube porque enseguida se ha retomado la realidad que, lamentablemente, resulta bastante rutinaria.
Los líderes políticos, con sus debates e improperios, ¡pues mira que tú!, han sido los primeros en devolvernos a un presente que lleva el estigma de la crisis económica y las interminables colas en las oficinas del INEM y que, además, ¡lo que faltaba!, en estas fechas está aliñado por las altas temperaturas y el agobio que supone el aumento de la humedad relativa.
En el club de Mestalla las cosas también han vuelto a la normalidad. El grupo deportivo, salvo los internacionales que disfrutan de unos días de vacaciones, ha empezado el trabajo de preparación, y el tiempo determinará si las despedidas de David Villa, Nikola Zigic y David Silva, quedan paliadas por las incorporaciones de Roberto Soldado, Aritz Aduriz, que refuerzan el bloque junto a Ricardo Costa, Mehmet Topal, Sofiane Feghouli y Tino Costa.
Unay Emery, en su primera comparecencia de la temporada, ayer, advirtió que el Valencia va a seguir siendo uno de los equipos punteros del panorama nacional. Optimismo, que es lo que toca, y normalidad o hábito, porque sobre el tapete queda la compleja tarea de dar salida a varios jugadores, especialmente a esos que no cuentan para nada pero cobran como si fueran estrellas.
Y también se vive la rutina en lo social, porque sigue sin encontrarse comprador para las parcelas del viejo Mestalla, continua la incógnita sobre las anunciadas rebajas de sueldos, persiste el interrogante respecto a los movimientos de la Fundación para vender las acciones que hace casi un año adquirió en la ampliación de capital...
Todo esto invita a una reflexión sobre los hábitos y la rutina, porque después del Mundial, efectivamente hay vida, pero por lo que se ve, de momento resulta bastante sosa.
122. (Las Provincias, 16 de julio de 2010)

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