26/9/11

Emery y los neutrinos

Cuentan que hace algunos años, en un conocido cine de Valencia, había un acomodador muy peculiar. El hombre actuaba con diligencia, pero era tan codicioso que si el público asistente no le daba la tradicional propina, a modo de represalia desvelaba por lo bajinis el desenlace de la película en cuestión: «¡El asesino es el mayordomo.!»

En el fútbol eso es impensable. Ni en el Camp Nou. Se puede imaginar el desenlace, pero el resultado no responde a ciencia cierta. Ahí están las sorpresas que durante años ofrecen las quinielas. Aquel individuo no tendría cabida en Mestalla porque, además, cuando el Valencia se enfrenta a rivales de la talla del Barça o, como pasado mañana, del Chelsea, no causa extrañeza que alguien pronostique que los futbolistas se van a dejar el alma en el campo.

El resultado, será el que será, pero en las grandes ocasiones siempre ocurre lo mismo. Otra cosa es cuando el equipo, como el sábado en Sevilla, se dispersa, ofrece su peor imagen y acaba con el rabo entre piernas, a pesar de que haya algún samaritano que lo justifique con bálsamos como el cansancio y esfuerzo acumulado, la mala fortuna que lleva el balón al poste o un error arbitral.

Contra el Chelsea vamos a ver una actitud diferente. Todo el valencianismo sabe que el equipo va a pelear, va a poner intensidad y más velocidad que esos neutrinos que dicen que corren que se las pelan. Todo lo que sea necesario para que el entrenador no vuelva a tener que hablar de los «deEmerytos» del equipo.
Después del partido con el Barça, y a pesar del empate, Unai ascendió a los altares. Cuatro días más tarde, en el Pizjuán, cayó en el averno. Ni tanto ni tan poco. Pero atención, que nadie quiere recordar la conversación de aquel chaval que acudía por primera vez a Mestalla de la mano de su padre, y cuando decepcionado durante el partido, le preguntó «¿Papá, qué es la intensidad?», obtuvo por respuesta: «Cuando lleguemos a casa lo miraremos en el diccionario».



303. (Publicado en Las Provincias el 26 de septiembre de 2011)








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