26/5/13

BUENO, SI; TONTO, NO

Se puede ir de bueno por la vida, pero no de tonto. Y en el Valencia desde hace tiempo se está yendo o de demasiado bueno o de demasiado tonto. No acabo de tenerlo claro. Pero no me gusta el color, porque existe el peligro de que quien acabe en Babia sea el aficionado. Y por ahí no se puede pasar.

Es muy posible que ni el tiempo llegue desenredar  los nudos de la madeja. La maraña está ahí y chirría que en todo este tiempo nadie haya dado un paso al frente y levantado las alfombras de una vez por todas. Cuando se pudo hacer se pasó por alto la acción de responsabilidad societaria contra los administradores de aquel consejo de Juan Soler en el que, entre otros, estuvo un genio llamado Jesús Wolstein que vendió una cabra de cinco millones de euros llamada Valencia Experience, que al final el club acabó cobrando en cromos de El Coyote.

Pasaremos por alto que de aquel elenco destacó la presencia de Javier Gómez, que además luego accedió a la presidencia de la sociedad y acabó saliendo con un finiquito de ministro, o la de Társilo Piles, que todavía sigue paseándose por el puente de mando para sorpresa de bastantes.

Todo eso es agua pasada, sí, pero ocurre como con lo de las escuchas a imputados que un juez no acepta en un proceso porque se han realizado de forma ilegal. Son grabaciones inadmisibles. Eso sí: si no eres el magistrado, cuando has oído lo que has oído, ¡a ver quién le baja del burro!

Ahora mismo, ante el inminente relevo que se ha gestado en los despachos de la Generalitat Valenciana (del mismo modo que se gestaron los anteriores, no nos engañemos), aunque siguen los enfrentamientos por el poder, nadie quiere señalar a nadie y mucho menos pasa por la cabeza una moción de censura porque dicen que la idea es que los que salgan lo hagan con total honorabilidad.

Mire usted, no es cuestión de poner el dedo en el ojo de nadie. ¡Aunque tanta bondad...! El personal, harto de estar harto, enseguida se encandila y en cuanto le venden algo de ilusión la compra. Pero no por eso se debe permitir que acabe pasando de bueno a tonto.

513 (Publicado en Las Provincias, el 24 de mayo de 2013)

No hay comentarios: