11/7/11

David, Isco y la realidad

Cada vez hay menos posibilidades de que la cantera del Valencia alimente al primer equipo. Quizá va implícito en las exigencias del equipo; tal vez se debe los criterios y a la paciencia de quienes rigen los destinos de la sociedad, o a lo mejor influyen otros aspectos que se nos escapan. Cuanto menos es un asunto complejo. Se discute según el cristal o la bufanda que uno se pone para enjuiciarlo.
La realidad dice que el Valencia acaba de despedirse de dos canteranos que no contaban para Unai. Dos futbolistas que se formaron en la ciudad deportiva de Paterna. David Navarro se despide cargado de experiencia, e Isco Alarcón, de juventud. Uno se buscará la vida en Suiza y al otro ha venido a buscarle el Málaga.
Navarro se va con la etiqueta de 'último mohicano', porque desde que en octubre de 2001 accedió directamente del filial al primer equipo, nadie lo había hecho. Los pocos casos (Albiol, Silva, Pablo, Guaita), se fraguaron como consecuencia de cesiones o traspasos y repesca. Ahora, con 31 años, ha cerrado una etapa de diez temporadas de luces y sombras.
Isco Alarcón, con 19 años recién cumplidos, se había asomado varias veces a la ventana del primer equipo y podía haber tomado el testigo de David. Se convirtió en perla de la cantera, pero también ha hecho las maletas y viajará a la Costa del Sol.
Con Navarro el Valencia se ahorra 1.7 millones de euros (el coste de su ficha, más el contrato de imagen y la amortización). Con el chaval recaudará los seis millones de la cláusula de rescisión.
Si hacemos cuentas sale un beneficio financiero de 7.7 millones, pero habría que tasar lo qué supone buscar sustitutos. Además, en el caso de Isco, el club debería hacer una profunda reflexión para conocer la realidad de su salida. A mí, por lo menos, me gustaría saber porqué el chaval acepta ir a un club de menos empaque e historia continental. Conocer si se debe a las expectativas de futuro, a los euros, al trato recibido o a lo que sea. ¿El Valencia lo sabe?

270. (Publicado en Las Provincias, el 11 de julio de 2011)





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