16/8/10

Unai, el sistema y el enganche

Coincidiendo con el primer trienio de la crisis, cada hijo de vecino anda ajustando proyectos. Hay que aplicarse para empezar bien el curso. Pepe Blanco (que no es quien cantaba con Carmen Morell aquello de 'Me debes un beso') plantea subir los impuestos de los españoles porque dice que son muy bajos; Paco Camps anuncia su once ideal para afrontar el fin de la legislatura, y Unai Emery se empecina en dar continuidad a un 4-3-3 que tarda en ofrecer respuesta.
Todo eso es grosso modo, porque luego cada uno hace sus puntualizaciones. El ministro de Fomento califica de reflexión el susto que nos ha dado con eso de aumentar las cargas fiscales; el presidente de la Generalitat trata de ilusionar al referirse a un presupuesto austero y al anuncio de que destinará 500 millones para fomentar empleo; y el entrenador del Valencia, a dos semanas de que empiece la Liga, está decidido a ofrecer el miércoles, ante a la Fiorentina, algo más que pruebas. Bueno, más que estar decidido, habrá que decir que tiene la obligación, porque ya se sabe lo exigentes que son los aficionados de Mestalla, aunque quienes acuden a la presentación no suelen ser los habituales de cada domingo. Pero se impone un triunfo. Y convencer, porque el rendimiento no coincide con el de un grupo que ha de dar la cara en tres frentes.
Todos sabemos que lo que de verdad importa es la competición oficial, ganar en Málaga cuando dentro de dos semanas empiece la Liga. Pero para eso el equipo ha de llegar con las ideas muy claras y debería demostrar que ya la tiene; que no se repita lo de los titubeos atrás (más de un gol en contra por partido) y la falta de pegada delante (cinco encuentros sin conocer la victoria).
Lo del cambio del 4-2-3-1 del año pasado al 4-3-3 que ahora pretende Unai únicamente está bien si los futbolistas lo hacen valer en el terreno de juego. Goles son amores. Y un apunte: Si la variación del dibujo se debe exclusivamente a la ausencia de un enganche como Silva, error. Ningún jugador basta para resolver un problema común ni una sola golondrina hizo verano.
135. (Las Provincias, 16 de agosto de 2010)

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