5/9/11
4/9/11
3/9/11
2/9/11
Miguel Brito y el chiste del caballo
Hay un viejo chiste que seguro que conocen Llorente, Unai y Braulio. Más o menos dice así. Se encuentran dos amigos (bueno, no debían de ser muy amigos) y uno explica las virtudes de un caballo que tiene. «Me limpia la casa, me lava la ropa, me compra la prensa, me trae las zapatillas...» El otro, maravillado, le pide precio y acuerdan la venta por dos millones de euros.
Pasa el tiempo, se vuelven a encontrar y el vendedor le pregunta cómo le iba con el caballo, a lo que el nuevo propietario, fuera de sus casillas, exclama: «¿Qué cómo va? ¡Pues fatal, porque ni lava la ropa ni va a por la prensa y además tengo la casa llena de boñigos!», a lo que el otro le replica: «¡Tú habla así del caballo y verás cuando quieras venderlo...!»
Salvando todas las distancias, esta historia me recuerda lo que ocurre en el Valencia con Miguel Brito, al que el club ha intentado colocar por todos los medios, porque está cansado de darle oportunidades. El luso es uno de los mejores laterales que hay en el fútbol español, pero ni le acompaña una continuidad en el rendimiento y mucho menos le favorecen las conductas poco recomendables e incluso violentas que ha tenido fuera de los campos.
«Mi error fue estar en el sitio equivocado a la hora equivocada», se exculpó en cierta ocasión. Sus devaneos han sido continuos desde que llegó en el verano de 2005. Después de tropecientas salidas de tiesto, estando castigado en la pasada campaña, para sorpresa del personal Emery le tendió una mano amiga, como enésimo voto de confianza, aunque lo cierto es que aquello tuvo más apariencia de necesidad que de indulto.
Ahora, antes de colocarle el cartelito de tercer lateral, el Valencia está decidido a rescindir a Miguel sin abonar el total del contrato (cosa que él no acepta) o encontrar un comprador foráneo (aún puede producirse). Pero claro, con todo lo que se ha dicho del luso, ¿quién es el iluso que cree que alguien va a poner los duros sobre la mesa? ¡Cuenta, cuenta todo lo que ha pasado, a ver quién te lo compra...!
Pasa el tiempo, se vuelven a encontrar y el vendedor le pregunta cómo le iba con el caballo, a lo que el nuevo propietario, fuera de sus casillas, exclama: «¿Qué cómo va? ¡Pues fatal, porque ni lava la ropa ni va a por la prensa y además tengo la casa llena de boñigos!», a lo que el otro le replica: «¡Tú habla así del caballo y verás cuando quieras venderlo...!»
Salvando todas las distancias, esta historia me recuerda lo que ocurre en el Valencia con Miguel Brito, al que el club ha intentado colocar por todos los medios, porque está cansado de darle oportunidades. El luso es uno de los mejores laterales que hay en el fútbol español, pero ni le acompaña una continuidad en el rendimiento y mucho menos le favorecen las conductas poco recomendables e incluso violentas que ha tenido fuera de los campos.
«Mi error fue estar en el sitio equivocado a la hora equivocada», se exculpó en cierta ocasión. Sus devaneos han sido continuos desde que llegó en el verano de 2005. Después de tropecientas salidas de tiesto, estando castigado en la pasada campaña, para sorpresa del personal Emery le tendió una mano amiga, como enésimo voto de confianza, aunque lo cierto es que aquello tuvo más apariencia de necesidad que de indulto.
Ahora, antes de colocarle el cartelito de tercer lateral, el Valencia está decidido a rescindir a Miguel sin abonar el total del contrato (cosa que él no acepta) o encontrar un comprador foráneo (aún puede producirse). Pero claro, con todo lo que se ha dicho del luso, ¿quién es el iluso que cree que alguien va a poner los duros sobre la mesa? ¡Cuenta, cuenta todo lo que ha pasado, a ver quién te lo compra...!
293. (Publicado en Las Provincias el 2 de septiembre de 2011)
1/9/11
31/8/11
La senda del Valencia
Ahora que se habla tanto de rating y calificación de riesgos, si Moody's tuviera que determinar la solvencia del Valencia le elevaría un escalón el baremo. El club de Mestalla, como muchos otros, debe hasta de callarse, pero poco a poco rebaja la deuda (a base de vender activos y de una ampliación de capital, porque las parcelas no hay quien las coloque) y a la vez lleva a cabo salidas y entradas con cabeza.
Aunque habrá que esperar a la junta general para analizar las cifras con las cuentas en la mano, y dejar pasar las semanas para enjuiciar el rendimiento deportivo, de momento la situación invita a confiar.
En otras circunstancias, los fichajes de Víctor Ruiz y Barragán acapararían toda la atención, pero el debate en la calle es otro, creo yo que con las iras contra la LFP asomando en el horizonte.
Las recientes goleadas del Madrid y Barça han servido para cargar las escopetas. Hay que posicionarse. No hay eclecticismo que valga. O estás conmigo o estás contra mí.
Unos defienden que la española es la mejor liga del mundo y otros la califican con el máximo desprecio. Molesta la situación de superioridad de dos clubes que si llevan la voz cantante es porque, aparte de tener más dinero y respaldos financieros por su capacidad de endeudamiento con la aquiescencia de comparsas que ahora ponen el grito en el cielo, se han beneficiado en el reparto de los ingresos de TV.
La Liga está desvirtuada, prostituida y todo lo que se quiera decir. Pero no hay nada nuevo. Basta echar un vistazo a la historia de la competición para comprobar que desde que empezó el torneo, allá por la segunda década del siglo pasado, Madrid y Barça han acaparado títulos con porcentajes abrumadores.
Desde hace tiempo oigo decir que ser tercero es a lo máximo que se puede aspirar. El Valencia, sin perder el paso, ha de estar en esa senda, a punto, y siempre atento para dar el zarpazo en cuanto aquellos aflojen. Como en 2002 y 2004. De momento no hay otra.
Aunque habrá que esperar a la junta general para analizar las cifras con las cuentas en la mano, y dejar pasar las semanas para enjuiciar el rendimiento deportivo, de momento la situación invita a confiar.
En otras circunstancias, los fichajes de Víctor Ruiz y Barragán acapararían toda la atención, pero el debate en la calle es otro, creo yo que con las iras contra la LFP asomando en el horizonte.
Las recientes goleadas del Madrid y Barça han servido para cargar las escopetas. Hay que posicionarse. No hay eclecticismo que valga. O estás conmigo o estás contra mí.
Unos defienden que la española es la mejor liga del mundo y otros la califican con el máximo desprecio. Molesta la situación de superioridad de dos clubes que si llevan la voz cantante es porque, aparte de tener más dinero y respaldos financieros por su capacidad de endeudamiento con la aquiescencia de comparsas que ahora ponen el grito en el cielo, se han beneficiado en el reparto de los ingresos de TV.
La Liga está desvirtuada, prostituida y todo lo que se quiera decir. Pero no hay nada nuevo. Basta echar un vistazo a la historia de la competición para comprobar que desde que empezó el torneo, allá por la segunda década del siglo pasado, Madrid y Barça han acaparado títulos con porcentajes abrumadores.
Desde hace tiempo oigo decir que ser tercero es a lo máximo que se puede aspirar. El Valencia, sin perder el paso, ha de estar en esa senda, a punto, y siempre atento para dar el zarpazo en cuanto aquellos aflojen. Como en 2002 y 2004. De momento no hay otra.
292. (Publicado en Las Provincias, el 31 de agosto de 2011)
30/8/11
29/8/11
El catarro de Unai
Seguro que una incorporación de calidad vendrá requetebién. Y si son tres, mejor que dos. Cuanto más azúcar, más dulce. Si el Valencia pusiera un Ayala en su vida, pues fíjate qué maravilla. Pero el problema no es ese. Va bastante más allá de señalar con el índice el error individual del central o del lateral de turno, aunque en demasiadas ocasiones el contrario pueda aprovecharse de ese tipo de obsequios. Pero conviene hablar del grupo y del sistema, y no olvidar nunca que el fútbol es un deporte colectivo de enfrentamiento y participación simultánea de jugadores.
El 'hat-trick' de Soldado proporcionó aire fresco, pero no debe servir para enmascarar un problema. Esta vez no cuela lo de «no me importa encajar un gol, porque juego para hacer tres» porque contra un grupo de imberbes (sin que se entienda como peyorativo, aquí se dice «contra sets y vuits i cartes que no lliguen»), el Valencia dejó al descubierto sus posaderas.
Tres frases. «Hay que mejorar las situaciones defensivas», «debemos corregir desajustes para no perder la capacidad del juego ofensivo» y «defensivamente sufrimos». Las pronunció Unai y podría pensarse que fue después del último suspiro de la agónica victoria frente a los cántabros. Sin embargo, entre unas y otras median más de dos años, lo que podría traducirse como que estamos viendo más de lo mismo.
Igual que la pretemporada sirve para llenar el depósito y a los resultados de los amistosos hay que darles el valor que tienen, la Liga no ha hecho más que empezar y es conveniente mantener la calma y ofrecer el voto de confianza, que se da. Pero, eso sí, dejando muy claro desde el principio que se ha visto falta de trabajo colectivo, porque una vez más la manta no da para todo. Si el equipo quiere taparse hasta el cuello, se deja los pies al descubierto. Y ¡ojo! que se nos va el verano y llega el tiempo en que se agarran los catarros y resfriados.
El 'hat-trick' de Soldado proporcionó aire fresco, pero no debe servir para enmascarar un problema. Esta vez no cuela lo de «no me importa encajar un gol, porque juego para hacer tres» porque contra un grupo de imberbes (sin que se entienda como peyorativo, aquí se dice «contra sets y vuits i cartes que no lliguen»), el Valencia dejó al descubierto sus posaderas.
Tres frases. «Hay que mejorar las situaciones defensivas», «debemos corregir desajustes para no perder la capacidad del juego ofensivo» y «defensivamente sufrimos». Las pronunció Unai y podría pensarse que fue después del último suspiro de la agónica victoria frente a los cántabros. Sin embargo, entre unas y otras median más de dos años, lo que podría traducirse como que estamos viendo más de lo mismo.
Igual que la pretemporada sirve para llenar el depósito y a los resultados de los amistosos hay que darles el valor que tienen, la Liga no ha hecho más que empezar y es conveniente mantener la calma y ofrecer el voto de confianza, que se da. Pero, eso sí, dejando muy claro desde el principio que se ha visto falta de trabajo colectivo, porque una vez más la manta no da para todo. Si el equipo quiere taparse hasta el cuello, se deja los pies al descubierto. Y ¡ojo! que se nos va el verano y llega el tiempo en que se agarran los catarros y resfriados.
291. (Publicado en Las Provincias, el 29 de agosto de 2011)
28/8/11
26/8/11
La otra batalla del fútbol
Parece que todo va sobre ruedas, pero no sé, no sé. Sabíamos que ayer se celebraba el sorteo de emparejamientos de la Champions y que lo de la huelga de futbolistas llevaba camino de prolongarse. Sin embargo no era tan fácil que el bombo de Montecarlo diera paso al morbo de poder ver en Mestalla a Juan Mata vistiendo la camiseta del Chelsea y que a dos días del fin de semana la patronal y el sindicato de futbolistas desconvocaran el paro.
Vayamos por partes y dejemos para el final el grupo de Champions en el que se enmarca el Valencia, porque tras una semana de huelga, mañana vuelve la Liga y en esta segunda jornada, Mestalla recibe al Racing de Santander.
Tras el pulso que han mantenido la AFE y la LFP, da la sensación de que el fútbol español ha recuperado la normalidad, pero no es así. Las cosas no son como parecen. La patronal ha cerrado la batalla con los futbolistas, pero ahora Astiazarán ha de resolver la que (de la mano Jaume Roures) mantiene con los medios de comunicación por el canon que pretende cobrar por los derechos de transmisiones.
De momento el Sevilla es el único club que se ha desmarcado de la prohibición y permitirá la presencia de los medio de radiodifusión en el Sánchez Pizjuán, aunque es de suponer que el Villarreal, alineado en esa política, aunque todavía no se ha pronunciado, obre de la misma manera en la siguiente jornada, cuando juegue en El Madrigal.
El Valencia se alinea al otro lado, a la sombra de los grandes que no se conforman con la tajada televisiva y quieren también la radiofónica. De momento de prensa escrita no se ha dicho nada, pero todo es cuestión de esperar, porque ambición no les falta.
Y vamos a la Champions, que queda poco espacio. Como cada año, se puede hablar de grupos aparentemente más incómodos, pero nunca de rivales fáciles, aunque haya alguna Cenicienta. Con el morbo del Chelsea de Mata, para el Valencia el gran rival no hay duda que será el Bayer Leverkusen.
Vayamos por partes y dejemos para el final el grupo de Champions en el que se enmarca el Valencia, porque tras una semana de huelga, mañana vuelve la Liga y en esta segunda jornada, Mestalla recibe al Racing de Santander.
Tras el pulso que han mantenido la AFE y la LFP, da la sensación de que el fútbol español ha recuperado la normalidad, pero no es así. Las cosas no son como parecen. La patronal ha cerrado la batalla con los futbolistas, pero ahora Astiazarán ha de resolver la que (de la mano Jaume Roures) mantiene con los medios de comunicación por el canon que pretende cobrar por los derechos de transmisiones.
De momento el Sevilla es el único club que se ha desmarcado de la prohibición y permitirá la presencia de los medio de radiodifusión en el Sánchez Pizjuán, aunque es de suponer que el Villarreal, alineado en esa política, aunque todavía no se ha pronunciado, obre de la misma manera en la siguiente jornada, cuando juegue en El Madrigal.
El Valencia se alinea al otro lado, a la sombra de los grandes que no se conforman con la tajada televisiva y quieren también la radiofónica. De momento de prensa escrita no se ha dicho nada, pero todo es cuestión de esperar, porque ambición no les falta.
Y vamos a la Champions, que queda poco espacio. Como cada año, se puede hablar de grupos aparentemente más incómodos, pero nunca de rivales fáciles, aunque haya alguna Cenicienta. Con el morbo del Chelsea de Mata, para el Valencia el gran rival no hay duda que será el Bayer Leverkusen.
290 (Publicado en Las Provincias, el 26 de agosto de 2011)
24/8/11
Se va Mata ¿y ya está?
Ahora sí. Ya se ha ido Mata. Definitivamente. El último campeón mundial del Valencia dijo ayer adiós. Salió por la puerta grande. Como las figuras del toreo. Se fue «el último mohicano» y, del mismo modo que la conocida película presenta notables diferencias con la novela homónima de Fenimore Cooper, en la despedida del jugador asturiano también se ha podido observar otro color distinto al de recientes salidas. Pero eso es otra historia.
Mata se ha marchado con la misma humildad con que hace cuatro años llegó a Valencia. Todavía recuerdo su imagen de chico tímido en el primer desplazamiento de la Liga 2007-08, en Manises, centrado en un libro de su admirado Murakami.
Amedeo Carboni fue quien le fichó cuando simplemente era un tal Juanito Mata y ahora, aunque aún no ha cumplido los 24, se va a Londres hecho y derecho, con la estrella de un Mundial en el pecho y el don por delante. Además de fútbol y 'savoir faire', deja un buen pellizco en la caja del club.
Estos días se habla de qué debe hacer el club con ese dinero. Lo más natural, o en todo caso lo lógico, sería que los 27 o 28 millones de euros que ha pagado el Chelsea se destinaran a rebajar la deuda, que gira en torno a los 370 millones y a diario supone bastante miles de euros en intereses bancarios.
Sorprende, cuanto menos, que se pretenda potenciar la defensa con el dinero que ahora se ingresa por Mata y que no se hable de que la ausencia del asturiano provocará una merma en el ataque. ¿El silencio es como decir que no pasa nada y que estaba de más?
Los números determinan que la línea defensiva del Valencia es la más débil del equipo. Dicho de otra forma, que hay más calidad a la hora de atacar que de defender. Pero de ahí a que se vaya Mata y que no se anteponga a lo de la defensa que el Valencia perderá potencial ofensivo... Eso habría que hacérselo ver.
Mata se ha marchado con la misma humildad con que hace cuatro años llegó a Valencia. Todavía recuerdo su imagen de chico tímido en el primer desplazamiento de la Liga 2007-08, en Manises, centrado en un libro de su admirado Murakami.
Amedeo Carboni fue quien le fichó cuando simplemente era un tal Juanito Mata y ahora, aunque aún no ha cumplido los 24, se va a Londres hecho y derecho, con la estrella de un Mundial en el pecho y el don por delante. Además de fútbol y 'savoir faire', deja un buen pellizco en la caja del club.
Estos días se habla de qué debe hacer el club con ese dinero. Lo más natural, o en todo caso lo lógico, sería que los 27 o 28 millones de euros que ha pagado el Chelsea se destinaran a rebajar la deuda, que gira en torno a los 370 millones y a diario supone bastante miles de euros en intereses bancarios.
Sorprende, cuanto menos, que se pretenda potenciar la defensa con el dinero que ahora se ingresa por Mata y que no se hable de que la ausencia del asturiano provocará una merma en el ataque. ¿El silencio es como decir que no pasa nada y que estaba de más?
Los números determinan que la línea defensiva del Valencia es la más débil del equipo. Dicho de otra forma, que hay más calidad a la hora de atacar que de defender. Pero de ahí a que se vaya Mata y que no se anteponga a lo de la defensa que el Valencia perderá potencial ofensivo... Eso habría que hacérselo ver.
289. (Publicado en Las Provincias, el 24 de agosto de 2011)
22/8/11
Huelga, Mata, euros y ética
Dame un euro de apoyo y moveré el mundo. Si no era así, casi todo es cosa de la pasta gansa, aunque como ha dicho Benedicto XVI, la crisis económica también es crisis de ética. El dinero siempre está por medio, en la amenaza de recisión, en la burbuja inmobiliaria, en el parón de la Liga o en la marcha de Juan Mata al Chelsea. Euros, sí; pero hay algo más. Incluso es una cuestión de estética, diría.
Sucede que unas cosas calan y otras no. Por ejemplo, la marcha del futbolista asturiano no gusta, pero se admite sin más porque el chico se ha hecho acreedor a una mejora y además a las arcas del Valencia le vendrán muy bien las libras de Roman Abramovich.
Lo de la huelga de futbolistas es también cuestión de euros, pero ya no tiene el color transparente. Para el personal se hará raro un domingo sin fútbol de Primera y Segunda, pero como el paro está siendo como es, pues como que no le llega. Con la Segunda B en marcha (es la categoría con más jugadores afectados por las deudas de los clubes morosos), con Supercopas, entrenamientos y clasificaciones europeas por medio y ni un comentario sobre piquetes, esto ni es huelga ni es 'ná'. La huelga es otra cosa. Desde la general a la japonesa, pasando por la de brazos caídos, de celo o de hambre, y no esto de sí pero no, sino todo lo contrario.
Dicen que los futbolistas van codo con codo (ya vimos los codazos en la Supercopa) aunque mientras unos se entrenan otros pasan el fin de semana en Ibiza y, desde luego, a nadie de los ilustres que secundan la reivindicación se le ha pasado por la cabeza decir algo así como «ya que con un uno por ciento de lo que yo cobro se puede tapar el agujero que han dejado los clubes, ahí van mis euros para que no paséis apuros hasta que los morosos paguen todo lo que deben y purguen sus deudas».
La economía, como ha dicho el Santo Padre, necesita una razón ética para funcionar. Y en el fútbol, salvo muy raras excepciones, como es la salida de Mata, resulta muy difícil encontrarla.
Sucede que unas cosas calan y otras no. Por ejemplo, la marcha del futbolista asturiano no gusta, pero se admite sin más porque el chico se ha hecho acreedor a una mejora y además a las arcas del Valencia le vendrán muy bien las libras de Roman Abramovich.
Lo de la huelga de futbolistas es también cuestión de euros, pero ya no tiene el color transparente. Para el personal se hará raro un domingo sin fútbol de Primera y Segunda, pero como el paro está siendo como es, pues como que no le llega. Con la Segunda B en marcha (es la categoría con más jugadores afectados por las deudas de los clubes morosos), con Supercopas, entrenamientos y clasificaciones europeas por medio y ni un comentario sobre piquetes, esto ni es huelga ni es 'ná'. La huelga es otra cosa. Desde la general a la japonesa, pasando por la de brazos caídos, de celo o de hambre, y no esto de sí pero no, sino todo lo contrario.
Dicen que los futbolistas van codo con codo (ya vimos los codazos en la Supercopa) aunque mientras unos se entrenan otros pasan el fin de semana en Ibiza y, desde luego, a nadie de los ilustres que secundan la reivindicación se le ha pasado por la cabeza decir algo así como «ya que con un uno por ciento de lo que yo cobro se puede tapar el agujero que han dejado los clubes, ahí van mis euros para que no paséis apuros hasta que los morosos paguen todo lo que deben y purguen sus deudas».
La economía, como ha dicho el Santo Padre, necesita una razón ética para funcionar. Y en el fútbol, salvo muy raras excepciones, como es la salida de Mata, resulta muy difícil encontrarla.
288. (Publicado en Las Provincias, el 22 de agosto de 2011)
19/8/11
La Liga que mueve el mundo
Cuando en la madrugada del jueves terminó el Barça-Madrid, no sé si fue en la misma cadena o haciendo zapping, pero resultó una sorpresa ver el spot de la llamada 'Liga que mueve el mundo', porque de momento el mundo del fútbol va a estar parado.
Mientras que AFE y LFP no quieren perder por goleada y debaten sus diferencias en continuas reuniones, uno se pregunta cómo se le explica ese conflicto a muchos de los cinco millones de parados españoles para los que el partido de su equipo es la única satisfacción que les queda.
No está de más insistir en que el fútbol español vive desde hace mucho tiempo en una burbuja de mentiras, y que en los últimos años ha encontrado en la Ley Concursal el mejor flotador para seguir navegando en un mar de falacias.
También conviene recordar que los clubes arrastran una deuda de más de 3.000 millones de euros. Pero además habría que colgar de esquina a esquina un cartel denunciando que en este mundo del balón Hacienda no somos todos como se nos ha hecho creer, porque mientras los clubes adeudan cerca de mil millones a las arcas públicas y no pasa nada, los futbolistas tributan en un régimen especial y tampoco nadie levanta la voz.
La patronal, ¿qué va a decir? Ha calificado la huelga de injustificada y los futbolistas que llevan tiempo sin cobrar piden que se cumpla con ellos y haya garantías para que la situación no se repita.
Cada uno barre para su casa y, aunque con la que está cayendo no es cuestión de que el Gobierno entre en esta guerra, no estaría de más la intervención del CSD y de la justicia ordinaria. Que sacaran la escoba y dieran una buena limpieza al patio. Y como dijo el presidente del Valencia, «pusieran todo su énfasis en resolver las situaciones de Ley Concursal».
Y si al final de la corrida han de desaparecer algunos clubes morosos, pues angelitos al cielo, que no se detendrá el mundo. En los dos últimos años 127.000 empresas echaron la persiana en España y eso si que provoca más que sonrojo.
Mientras que AFE y LFP no quieren perder por goleada y debaten sus diferencias en continuas reuniones, uno se pregunta cómo se le explica ese conflicto a muchos de los cinco millones de parados españoles para los que el partido de su equipo es la única satisfacción que les queda.
No está de más insistir en que el fútbol español vive desde hace mucho tiempo en una burbuja de mentiras, y que en los últimos años ha encontrado en la Ley Concursal el mejor flotador para seguir navegando en un mar de falacias.
También conviene recordar que los clubes arrastran una deuda de más de 3.000 millones de euros. Pero además habría que colgar de esquina a esquina un cartel denunciando que en este mundo del balón Hacienda no somos todos como se nos ha hecho creer, porque mientras los clubes adeudan cerca de mil millones a las arcas públicas y no pasa nada, los futbolistas tributan en un régimen especial y tampoco nadie levanta la voz.
La patronal, ¿qué va a decir? Ha calificado la huelga de injustificada y los futbolistas que llevan tiempo sin cobrar piden que se cumpla con ellos y haya garantías para que la situación no se repita.
Cada uno barre para su casa y, aunque con la que está cayendo no es cuestión de que el Gobierno entre en esta guerra, no estaría de más la intervención del CSD y de la justicia ordinaria. Que sacaran la escoba y dieran una buena limpieza al patio. Y como dijo el presidente del Valencia, «pusieran todo su énfasis en resolver las situaciones de Ley Concursal».
Y si al final de la corrida han de desaparecer algunos clubes morosos, pues angelitos al cielo, que no se detendrá el mundo. En los dos últimos años 127.000 empresas echaron la persiana en España y eso si que provoca más que sonrojo.
287. (Publicado en Las Provincias, el 19 de agosto de 2011)
17/8/11
Respeto a la afición
Aunque la vuelta de la Supercopa entre Barça y Real Madrid es lo que hoy acapara la atención del personal, por lo que se escucha en las tertulias todos andan muy preocupados por la huelga de futbolistas para las dos primeras jornadas de Liga, que además tiene la pinta de prolongarse.
Ese frenazo inquieta incluso más que el de Alemania y Francia para la recuperación de zona euro. Ni la cumbre de Sarkozy y Merkel ni puñetas. Lo que sobrecoge es la falta de entendimiento entre LFP y AFE. Es lo que marca las discusiones. Fútbol, sí, fútbol, no; y si el opio me quitas, me irritas.
A tres días de la fecha de ¿inicio? de la Liga, vuelve a ocupar el primer plano un asunto que generaron numerosos manirrotos que desfilaron por las presidencias de muchos clubes de fútbol, mientras el gobierno de turno miraba en otra dirección.
Una vez más patronal y trabajadores vuelven a estar enfrentados. Ahora con el convenio colectivo como único punto del orden del día, que engloba las deudas de ayer y hoy de demasiados clubes, la garantía de pagos en un futuro, los derechos de imagen, los festivos... Y esta vez parece que la cosa va muy en serio porque han bajado a la arena los ilustres del pelotón. Nadie quiere ceder un milímetro a pesar de que en cualquier negociación sea de obligado cumplimiento, porque lo contrario reflejaría una goleada por la fuerza.
Las dos partes están obligadas a entenderse, pero el desencuentro es cada vez mayor. Incluso hay codazos a la hora de reunirse. La AFE denuncia una cita pactada en Valencia que la LFP pasó por alto. Hoy se verán las caras en Madrid.
Pero la cuestión no es ver quién se baja del burro sino quién pone el cascabel al gato. Aunque la situación es muy compleja, porque dar marcha atrás así como así supondría agachar la cabeza y aceptar el acta de rendición, no estaría de más que, aunque sólo fuera por un momento y por el mínimo respeto, las dos partes pensaran en los aficionados, que al fin y cabo son los que pagan y mantienen el fútbol.
Ese frenazo inquieta incluso más que el de Alemania y Francia para la recuperación de zona euro. Ni la cumbre de Sarkozy y Merkel ni puñetas. Lo que sobrecoge es la falta de entendimiento entre LFP y AFE. Es lo que marca las discusiones. Fútbol, sí, fútbol, no; y si el opio me quitas, me irritas.
A tres días de la fecha de ¿inicio? de la Liga, vuelve a ocupar el primer plano un asunto que generaron numerosos manirrotos que desfilaron por las presidencias de muchos clubes de fútbol, mientras el gobierno de turno miraba en otra dirección.
Una vez más patronal y trabajadores vuelven a estar enfrentados. Ahora con el convenio colectivo como único punto del orden del día, que engloba las deudas de ayer y hoy de demasiados clubes, la garantía de pagos en un futuro, los derechos de imagen, los festivos... Y esta vez parece que la cosa va muy en serio porque han bajado a la arena los ilustres del pelotón. Nadie quiere ceder un milímetro a pesar de que en cualquier negociación sea de obligado cumplimiento, porque lo contrario reflejaría una goleada por la fuerza.
Las dos partes están obligadas a entenderse, pero el desencuentro es cada vez mayor. Incluso hay codazos a la hora de reunirse. La AFE denuncia una cita pactada en Valencia que la LFP pasó por alto. Hoy se verán las caras en Madrid.
Pero la cuestión no es ver quién se baja del burro sino quién pone el cascabel al gato. Aunque la situación es muy compleja, porque dar marcha atrás así como así supondría agachar la cabeza y aceptar el acta de rendición, no estaría de más que, aunque sólo fuera por un momento y por el mínimo respeto, las dos partes pensaran en los aficionados, que al fin y cabo son los que pagan y mantienen el fútbol.
286. (Publicado en Las Provincias, el 17 de agosto de 2011)
16/8/11
15/8/11
La pelota se hace grande
Los grandes enfrentamientos históricos siempre han estado motivados por cuestiones de religión, dinero o de territorio y el que ahora envuelve al fútbol español no es una broma. El anuncio de huelga de futbolistas para las dos primeras jornadas de Liga no responde a cuestiones de poder ni de colores, aunque hay quienes no se quitan la bufanda por mucho calor que haga. Es la consecuencia de la reiterada deuda que algunos clubs mantienen con sus jugadores y esta vez la cosa va muy en serio por la solidaridad que, con los que encuentran escasa repercusión, han mostrado ilustres con fichas millonarias.
No es la primera vez que los futbolistas se plantan ante la patronal. En unos casos por las deudas y en otros por el convenio colectivo y el fondo de garantía salarial. Pero hace unos meses fue al revés. En abril, Astiazarán, que ahora critica el ejercicio de presión, lo hizo suyo (arropado por Roures), para tratar de cargarse la Ley Audiovisual.
La génesis de la anunciada huelga de futbolistas se encuentra en la alegría de gestión de unos dirigentes que malgastaron lo que no era suyo y siguen haciéndolo. El Valencia lo ha vivido muy de cerca en un pasado reciente y bien que lo está purgando, aunque curiosamente nunca ha reclamado responsabilidades societarias, que esa es otra.
Cuando en los ochenta el Gobierno salió al rescate de los clubes de fútbol, la deuda que los equipos habían acumulado hasta ese momento sólo representaba la punta del iceberg con el que ahora ha colisionado el trasatlántico llamado deporte rey. Poco tiempo después del primero, con el segundo plan de saneamiento hubo un nuevo aviso. La pelota cada vez se hacía más grande. Luego, repetido toque de clarín con la Ley del Deporte de 1990 al aprobar la conversión de los clubes en sociedades anónimas. Pero nada cambió. La misma irresponsabilidad. Todo continuó igual o peor y ahora mismo, mientras las listas del INEM aumentan y aumentan, este toro está a punto de acabar en el corral.
No es la primera vez que los futbolistas se plantan ante la patronal. En unos casos por las deudas y en otros por el convenio colectivo y el fondo de garantía salarial. Pero hace unos meses fue al revés. En abril, Astiazarán, que ahora critica el ejercicio de presión, lo hizo suyo (arropado por Roures), para tratar de cargarse la Ley Audiovisual.
La génesis de la anunciada huelga de futbolistas se encuentra en la alegría de gestión de unos dirigentes que malgastaron lo que no era suyo y siguen haciéndolo. El Valencia lo ha vivido muy de cerca en un pasado reciente y bien que lo está purgando, aunque curiosamente nunca ha reclamado responsabilidades societarias, que esa es otra.
Cuando en los ochenta el Gobierno salió al rescate de los clubes de fútbol, la deuda que los equipos habían acumulado hasta ese momento sólo representaba la punta del iceberg con el que ahora ha colisionado el trasatlántico llamado deporte rey. Poco tiempo después del primero, con el segundo plan de saneamiento hubo un nuevo aviso. La pelota cada vez se hacía más grande. Luego, repetido toque de clarín con la Ley del Deporte de 1990 al aprobar la conversión de los clubes en sociedades anónimas. Pero nada cambió. La misma irresponsabilidad. Todo continuó igual o peor y ahora mismo, mientras las listas del INEM aumentan y aumentan, este toro está a punto de acabar en el corral.
285. (Publicado en Las Provincias, el 15 de agosto de 2011)
13/8/11
12/8/11
Mis dibujos (30)
(Dedicado a quienes califican de hijos de puta a los individuos que destruyen la naturaleza)
Fiesta con trampa
En partidos como el que hoy juega el Valencia, el equipo tiene mucho que perder y poco que ganar. Aunque en el decorado aparece el raído trofeo Naranja, no deja de ser un encuentro de pretemporada y por lo tanto debería enfocarse como una nueva oportunidad para ajustar pernos y tuercas. Seguro que Unai lo hará, pero en este caso tiene una obligación añadida: el resultado. Por eso el entrenador lo ha calificado de «reto que abre una nueva era». Se trata de la presentación oficial de la plantilla y al aficionado que acude al estadio no se le puede vender como un ensayo más.
La realidad dice que es un partido trampa. Fiesta y fútbol. El espectáculo comenzará con una serie de actos lúdicos y acabará con el partido frente a la Roma. Un ensayo tan serio que el resultado dirá mucho más de lo que debería. En este caso la victoria adquiere mayor importancia para generar ilusión, para favorecer el incremento del número de abonados y a la vez eliminar tensiones y evitar dudas.
A poco más de una semana para el inicio de la Liga (si la huelga lo permite), el técnico no puede refugiarse en el mejor once de garantías para ofrecer un resultado satisfactorio a los seguidores. Es un ensayo muy especial en el que tendrá que dar acceso a los actores principales y a los de reparto, que para eso se trata de la puesta de largo del equipo.
Como una antesala de las rotaciones que se producen a lo largo de la temporada, durante 90 minutos los aficionados podrán ver a todos los protagonistas de esta obra. Bueno, a casi todos, porque aparte de la ausencia de los lesionados, a nadie escapa que la plantilla todavía no está cerrada. Faltan algunas caras y también es posible que desaparecezcan otras, y no precisamente las que están de más. En las últimas horas se vuelve a hablar de Mata y el Arsenal. En este asunto el Valencia ganaría en lo económico pero perdería demasiado
La realidad dice que es un partido trampa. Fiesta y fútbol. El espectáculo comenzará con una serie de actos lúdicos y acabará con el partido frente a la Roma. Un ensayo tan serio que el resultado dirá mucho más de lo que debería. En este caso la victoria adquiere mayor importancia para generar ilusión, para favorecer el incremento del número de abonados y a la vez eliminar tensiones y evitar dudas.
A poco más de una semana para el inicio de la Liga (si la huelga lo permite), el técnico no puede refugiarse en el mejor once de garantías para ofrecer un resultado satisfactorio a los seguidores. Es un ensayo muy especial en el que tendrá que dar acceso a los actores principales y a los de reparto, que para eso se trata de la puesta de largo del equipo.
Como una antesala de las rotaciones que se producen a lo largo de la temporada, durante 90 minutos los aficionados podrán ver a todos los protagonistas de esta obra. Bueno, a casi todos, porque aparte de la ausencia de los lesionados, a nadie escapa que la plantilla todavía no está cerrada. Faltan algunas caras y también es posible que desaparecezcan otras, y no precisamente las que están de más. En las últimas horas se vuelve a hablar de Mata y el Arsenal. En este asunto el Valencia ganaría en lo económico pero perdería demasiado
284. (Publicado en Las Provincias, el 12 de agosto de 2011)
11/8/11
10/8/11
La defensa de Unai
Faltan dos días para la presentación oficial del Valencia y como lo de los refuerzos en la defensa parece que se harán esperar (no hay prisa ni dinero para fichar lo que se pretende), algunos andan con la mosca tras la oreja porque ven al equipo algo descompensado.
Aparte de que hasta el 31 de agosto hay tiempo para que se le bajen los humos al mercado, la cuestión defensiva tiene diferentes enfoques. Los puristas defienden que el fútbol se construye desde atrás y recuerdan que la firmeza de la zaga ha sido el estandarte del mejor Valencia de los últimos años.
Son quienes más insisten en la obligación de incorporar un central para afrontar la temporada con máximas garantías. Consideran que con Rami, Ricardo Costa y Dealbert es insuficiente, a pesar de las alternativas de Topal y Maduro. Además hablan de un lateral derecho, porque a Bruno le achacan deficiencias y a Miguel, falta de implicación. Pero esa es otra historia.
También hay quienes opinan que antes de señalar con el dedo los déficits de quienes juegan atrás y dejarlos en evidencia, conviene analizar por qué el rival crea problemas, y acaban por considerar que el juego colectivo exige mayor contribución al resto de jugadores.
Otros dicen que la mejor defensa es un buen ataque, que lo hay, y se apoyan en la mentalidad ofensiva de Unai, que ha llevado al equipo dos años consecutivos a la Champions. El técnico prefiere ganar 5-4 que 1-0, y aunque el espectáculo lo agradece, el aficionado sufre que no veas y antepone lo de los fichajes que apuntalen la zaga.
En las últimas semanas se ha hablado de Pareja, Ramis, Mangala, Ogbonna... Y más que se hablará, pero en las circunstancias actuales se impone la prudencia. Las exigencias económicas de los clubes vendedores han de experimentar un descenso directamente proporcional a las horas que queden para el cierre del mercado. Y ahí ha de ser cuando el Valencia haga su mejor jugada y gane el partido.
Aparte de que hasta el 31 de agosto hay tiempo para que se le bajen los humos al mercado, la cuestión defensiva tiene diferentes enfoques. Los puristas defienden que el fútbol se construye desde atrás y recuerdan que la firmeza de la zaga ha sido el estandarte del mejor Valencia de los últimos años.
Son quienes más insisten en la obligación de incorporar un central para afrontar la temporada con máximas garantías. Consideran que con Rami, Ricardo Costa y Dealbert es insuficiente, a pesar de las alternativas de Topal y Maduro. Además hablan de un lateral derecho, porque a Bruno le achacan deficiencias y a Miguel, falta de implicación. Pero esa es otra historia.
También hay quienes opinan que antes de señalar con el dedo los déficits de quienes juegan atrás y dejarlos en evidencia, conviene analizar por qué el rival crea problemas, y acaban por considerar que el juego colectivo exige mayor contribución al resto de jugadores.
Otros dicen que la mejor defensa es un buen ataque, que lo hay, y se apoyan en la mentalidad ofensiva de Unai, que ha llevado al equipo dos años consecutivos a la Champions. El técnico prefiere ganar 5-4 que 1-0, y aunque el espectáculo lo agradece, el aficionado sufre que no veas y antepone lo de los fichajes que apuntalen la zaga.
En las últimas semanas se ha hablado de Pareja, Ramis, Mangala, Ogbonna... Y más que se hablará, pero en las circunstancias actuales se impone la prudencia. Las exigencias económicas de los clubes vendedores han de experimentar un descenso directamente proporcional a las horas que queden para el cierre del mercado. Y ahí ha de ser cuando el Valencia haga su mejor jugada y gane el partido.
283. (Publicado en Las Provincias, el 10 de agosto de 2011)
9/8/11
Reglas, normas y principios
Todos, o casi todos, sabemos las reglas. Bueno, hay algunos, como el árbitro Martin Atkinson que no debe de tener muy claro lo de los 9.15 metros, lo de las diez infracciones que se castigan con un tiro directo. El sábado, en Anfield, se le indigestó un claro penalti por cometer manos en el área del Liverpool.
He empezado así para desengrasar, porque tampoco es cuestión de hacer sangre por la segunda derrota del Valencia en la pretemporada. Claro, que podía arrancar con la actitud grosera del Málaga con el Valencia...
Pero, primero, vamos a lo deportivo. Aunque el equipo de Unai se mostró incapaz ante la presión inglesa y decepcionó por los repetidos desajustes defensivos y las carencias en ataque, no deja de ser otro partido de preparación. Sin embargo se impone un cambio. En lo político y en lo social lo reivindica la oposición y los de más allá, y en la plaza lo exigen los del 15M y a su vez, a éstos, se lo demandan los que están indignados por sus formas.
El Valencia también necesita una variación porque cuando empiece la Liga habrá más intensidad y presión y menos espacios y concesiones. Del mismo modo que no hay que darle excesivo valor a los triunfos sobre PSV, Leicester, Sporting o Hamburgo, tampoco hay que lamentarse por caer en Viena o en Liverpool.
Y ya que hablamos de modelos y principios, en el Málaga deberían cuidar los suyos y a sus interlocutores, ¿no?, aunque realmente el mundo del fútbol en general necesita un repaso. Si en lo de las reglas no hay acuerdo (lo de que lo para uno es penalti, para el otro no), lo del entorno es peor.
Desde la fórmula del fondo de inversión que viste de gala a un club en concursal, hasta el canon por la retransmisión de partidos que pretende la LFP, que puede llevar al fútbol a experimentar un empuje vertical hacia abajo, igual al volumen de los periodistas de la radio que enviará al paro.
He empezado así para desengrasar, porque tampoco es cuestión de hacer sangre por la segunda derrota del Valencia en la pretemporada. Claro, que podía arrancar con la actitud grosera del Málaga con el Valencia...
Pero, primero, vamos a lo deportivo. Aunque el equipo de Unai se mostró incapaz ante la presión inglesa y decepcionó por los repetidos desajustes defensivos y las carencias en ataque, no deja de ser otro partido de preparación. Sin embargo se impone un cambio. En lo político y en lo social lo reivindica la oposición y los de más allá, y en la plaza lo exigen los del 15M y a su vez, a éstos, se lo demandan los que están indignados por sus formas.
El Valencia también necesita una variación porque cuando empiece la Liga habrá más intensidad y presión y menos espacios y concesiones. Del mismo modo que no hay que darle excesivo valor a los triunfos sobre PSV, Leicester, Sporting o Hamburgo, tampoco hay que lamentarse por caer en Viena o en Liverpool.
Y ya que hablamos de modelos y principios, en el Málaga deberían cuidar los suyos y a sus interlocutores, ¿no?, aunque realmente el mundo del fútbol en general necesita un repaso. Si en lo de las reglas no hay acuerdo (lo de que lo para uno es penalti, para el otro no), lo del entorno es peor.
Desde la fórmula del fondo de inversión que viste de gala a un club en concursal, hasta el canon por la retransmisión de partidos que pretende la LFP, que puede llevar al fútbol a experimentar un empuje vertical hacia abajo, igual al volumen de los periodistas de la radio que enviará al paro.
282 (Publicado en Las Provincias, el 9 de agosto de 2011)
8/8/11
6/8/11
El sistema y la defensa
Ayer me encontré con mi amigo Pepe paseando por la playa. Hacía tiempo que no nos veíamos y, tras los habituales saludos de cortesía que nos inculcaron nuestros padres, pasamos a lo que para muchos son las preguntas obligadas.
-Oye, ¿y este año qué nos hará el Valencia?
Él lo inquirió arqueando la ceja izquierda, como hace Zapatero, pero con un tonito de ironía.
Hablamos un buen rato de lo que hemos visto en los cinco partidos de la pretemporada, enumeramos a los que están, a los que se han ido, a los que han llegado y a los que podrían venir.
-Y a los que deberían irse -puntualizó.
Luego estuvimos hablando de la eficacia del ataque y de la fragilidad de la defensa.
Pero ni la plantilla del Valencia está cerrada ni podemos hacer pronósticos de lo que será el equipo a partir del día 20, cuando arranque la Liga en Pamplona. Aunque se ve que la balanza no está compensada.
El año pasado, por estas fechas, también preocupaba mucho la defensa (desde que se fue Ayala, no ha dejado de palparse esa inquietud), pero la discusión se enfocaba hacia el sistema, al 4-3-3 que gusta tanto a Emery y del que hasta ahora apenas ha ofrecido pinceladas debido a la lesión de Tino y a que Mata y Parejo se incorporaron tarde, y Ever aún más.
Seguro que el entrenador, fiel a sus principios futbolísticos, hará guiños al grupo para que maneje esa otra alternativa. Es bueno disponer de variantes y, además, las nuevas incorporaciones deben de permitirlo.
Aunque el tradicional 4-2-3-1 ha funcionado y la parroquia se las promete felices, la alegría ofensiva no debe impedir ver las carencias en defensa. No nos confundamos, porque no es lo mismo el compadreo de los partidos de pretemporada que cuando se mete el pie de verdad. ¡No vayamos a meter la pata!
-Oye, ¿y este año qué nos hará el Valencia?
Él lo inquirió arqueando la ceja izquierda, como hace Zapatero, pero con un tonito de ironía.
Hablamos un buen rato de lo que hemos visto en los cinco partidos de la pretemporada, enumeramos a los que están, a los que se han ido, a los que han llegado y a los que podrían venir.
-Y a los que deberían irse -puntualizó.
Luego estuvimos hablando de la eficacia del ataque y de la fragilidad de la defensa.
Pero ni la plantilla del Valencia está cerrada ni podemos hacer pronósticos de lo que será el equipo a partir del día 20, cuando arranque la Liga en Pamplona. Aunque se ve que la balanza no está compensada.
El año pasado, por estas fechas, también preocupaba mucho la defensa (desde que se fue Ayala, no ha dejado de palparse esa inquietud), pero la discusión se enfocaba hacia el sistema, al 4-3-3 que gusta tanto a Emery y del que hasta ahora apenas ha ofrecido pinceladas debido a la lesión de Tino y a que Mata y Parejo se incorporaron tarde, y Ever aún más.
Seguro que el entrenador, fiel a sus principios futbolísticos, hará guiños al grupo para que maneje esa otra alternativa. Es bueno disponer de variantes y, además, las nuevas incorporaciones deben de permitirlo.
Aunque el tradicional 4-2-3-1 ha funcionado y la parroquia se las promete felices, la alegría ofensiva no debe impedir ver las carencias en defensa. No nos confundamos, porque no es lo mismo el compadreo de los partidos de pretemporada que cuando se mete el pie de verdad. ¡No vayamos a meter la pata!
281. (Publicado en Las Provincias, 6 de agosto de 2011)
5/8/11
4/8/11
Alcácer y la prima de riesgo
Todavía saboreaba el éxito de la sub-19 cuando leí que había aumentado la prima de riesgo. Enseguida dije para mis adentros: «¿Esto no tendrá nada que ver con el Valencia, verdad?» Confieso que fue un apenas, un lapsus del subconsciente que me había traicionado, quiero pensar que provocado por el bochorno estival.
Rápidamente regresé a la realidad. Resulta que no había llegado a las páginas de Deportes, que iba por las de Economía, y el titular de que la referencia del indicador que mide la solvencia financiera se había disparado seguramente me llevó a pensar en Paco Alcácer, porque para el Valencia, hoy por hoy, supone un riesgo tener en nómina un canterano con máxima proyección. Aquí va de primos y riesgos.
Pero no me entiendan mal. No es mi intención iniciar una cruzada para que Alcácer sea titular en el Valencia y le paguen el oro y el moro. Tampoco voy a enarbolar banderas en defensa de los canteranos. Y mucho menos pretendo iniciar una polémica con amigos, compañeros, técnicos o aficionados que conocen al jugador mejor que yo y consideran que todavía está verde para que Unai le conceda más minutos de los escasos que le dio la temporada pasada.
Alcácer todavía está en edad juvenil y, en lo deportivo, lo mejor para su futuro probablemente sea que juegue toda la temporada en el Mestalla, en Segunda B, alternando entrenamientos con el primer equipo, aparte de recibir algún que otro premio en forma de convocatoria para ciertos partidos. Y al año que viene, hablaremos del Gobierno.
Eso sería dejar las cosas como están, pero hay algo más. Alcácer ha de seguir un camino de formación y recibir el mismo cariño que tuvo cuando, todavía en la etapa de cadete y a instancias del técnico Javi Cabello, el exdirector deportivo Fernando Gómez le firmó un primer contrato. Dar y recibir para que no se hable de primos y riesgos. Para que lo de Isco no se repita y, si ocurre, el club saque una buena tajada. Como la del Real Madrid con Canales, ¿no les parece?
Rápidamente regresé a la realidad. Resulta que no había llegado a las páginas de Deportes, que iba por las de Economía, y el titular de que la referencia del indicador que mide la solvencia financiera se había disparado seguramente me llevó a pensar en Paco Alcácer, porque para el Valencia, hoy por hoy, supone un riesgo tener en nómina un canterano con máxima proyección. Aquí va de primos y riesgos.
Pero no me entiendan mal. No es mi intención iniciar una cruzada para que Alcácer sea titular en el Valencia y le paguen el oro y el moro. Tampoco voy a enarbolar banderas en defensa de los canteranos. Y mucho menos pretendo iniciar una polémica con amigos, compañeros, técnicos o aficionados que conocen al jugador mejor que yo y consideran que todavía está verde para que Unai le conceda más minutos de los escasos que le dio la temporada pasada.
Alcácer todavía está en edad juvenil y, en lo deportivo, lo mejor para su futuro probablemente sea que juegue toda la temporada en el Mestalla, en Segunda B, alternando entrenamientos con el primer equipo, aparte de recibir algún que otro premio en forma de convocatoria para ciertos partidos. Y al año que viene, hablaremos del Gobierno.
Eso sería dejar las cosas como están, pero hay algo más. Alcácer ha de seguir un camino de formación y recibir el mismo cariño que tuvo cuando, todavía en la etapa de cadete y a instancias del técnico Javi Cabello, el exdirector deportivo Fernando Gómez le firmó un primer contrato. Dar y recibir para que no se hable de primos y riesgos. Para que lo de Isco no se repita y, si ocurre, el club saque una buena tajada. Como la del Real Madrid con Canales, ¿no les parece?
280. (Publicado en Las Provincias, 4 de agosto de 2011)
3/8/11
2/8/11
1/8/11
Tiempos verbales
No paro de darle vueltas al asunto de Mata y Canales que, aunque me dicen que no, tiene pinta terminar en la crónica de un traspaso y una cesión anunciada. Mientras que lo del madridista casi es un hecho (más adelante puntualizaré algunas cuestiones sobre su incorporación), lo del asturiano va a depender de que el Arsenal se decida a sacar la chequera. Y eso es mucho depender.
Si el equipo de los 'gunners', que es el que es el que de verdad le gusta a Mata, se estira y paga 25 millones de euros, el asturiano acabará jugando en la Premier, aunque el Valencia se ponga serio y diga que si tal y que si cuál. Pero la clave está en el tiempo verbal que concurra. No es mismo llamar que salir a abrir. En todo caso, la hipotética venta, impopular en lo deportivo, le vendría la mar de bien a la economía del Valencia. Por lo que se ve, aparte de la 'mangarrufa' de la Fundación, la venta de activos, como fueron los casos de Silva y Villa, representan la única manera de rebajar la deuda.
Mata y Canales son compatibles pero siempre me ha dado en la nariz que el interés del Valencia por el cántabro se acentuó ante la posibilidad de perder al que ahora mismo está llamado a ser el primer estandarte del equipo, por aquello de sus entorchados como campeón del mundo y del Europeo sub-21.
Por otro lado, sin que suponga poner el mínimo pero a la calidad de Canales, el acuerdo de cesión choca porque para conseguirlo el Valencia tendrás que desembolsar por la 1,5 millones de euros por cada una de las dos temporadas, más otro tanto al Real Madrid (y 12 millones en el hipotético definitivo fichaje de futuro) y en cambio, hace cuatro días, Isco, la perla de la cantera, emigró a Málaga porque el club se durmió en los laureles a la hora de ampliar su contrato y, claro, a la vez elevar la cláusula.
Dos mundialistas sub-20: Isco dejó Valencia porque no tuvo oportunidades con Unai. Se comió las mismas roscas que Canales con Mourinho. ¿Qué tiempo verbal se dará ahora? Quiero pensar que el entrenador guipuzcoano no le hará un feo a Braulio Vázquez, que ha apostado fuerte por el chico.
Si el equipo de los 'gunners', que es el que es el que de verdad le gusta a Mata, se estira y paga 25 millones de euros, el asturiano acabará jugando en la Premier, aunque el Valencia se ponga serio y diga que si tal y que si cuál. Pero la clave está en el tiempo verbal que concurra. No es mismo llamar que salir a abrir. En todo caso, la hipotética venta, impopular en lo deportivo, le vendría la mar de bien a la economía del Valencia. Por lo que se ve, aparte de la 'mangarrufa' de la Fundación, la venta de activos, como fueron los casos de Silva y Villa, representan la única manera de rebajar la deuda.
Mata y Canales son compatibles pero siempre me ha dado en la nariz que el interés del Valencia por el cántabro se acentuó ante la posibilidad de perder al que ahora mismo está llamado a ser el primer estandarte del equipo, por aquello de sus entorchados como campeón del mundo y del Europeo sub-21.
Por otro lado, sin que suponga poner el mínimo pero a la calidad de Canales, el acuerdo de cesión choca porque para conseguirlo el Valencia tendrás que desembolsar por la 1,5 millones de euros por cada una de las dos temporadas, más otro tanto al Real Madrid (y 12 millones en el hipotético definitivo fichaje de futuro) y en cambio, hace cuatro días, Isco, la perla de la cantera, emigró a Málaga porque el club se durmió en los laureles a la hora de ampliar su contrato y, claro, a la vez elevar la cláusula.
Dos mundialistas sub-20: Isco dejó Valencia porque no tuvo oportunidades con Unai. Se comió las mismas roscas que Canales con Mourinho. ¿Qué tiempo verbal se dará ahora? Quiero pensar que el entrenador guipuzcoano no le hará un feo a Braulio Vázquez, que ha apostado fuerte por el chico.
279. (Publicado en Las Provincias, el 1 de agosto de 2011)
31/7/11
30/7/11
29/7/11
De Mata a Éver hay un trecho
En el Valencia, conforme pasan los días y se acerca el momento de despejar dudas (si es que las hay, que creo que no son pocas), es lógico que algunos nombres adquieran mayor relieve. Desde hace tiempo como máxima prioridad se habla de la incorporación del defensa Mangala y, últimamente, se ha añadido la búsqueda de un lateral derecho.
Todo lo que sea sumar siempre alegra al aficionado y en este caso más porque parece que el equipo anda algo justito en la línea de contención. Pero aparte, lo del defensa lateral, para Unai seguro que llevaría emparejado un enorme alivio personal. Yo sé lo que digo y ustedes también, ¿no?
Pero todo no son satisfacciones. Como también se insiste tanto en la marcha de Juan Mata al fútbol inglés, a algunos, como a mi amigo el valencianista, les cambia el semblante y andan pero que muy preocupados por esa posible pérdida. «Si el Barça se lleva a Cesc, verás como el Arsenal vendrá a por Mata», reitera, malhumorado, porque le joroba tener que depender de los demás. Y con sus recelos, mi amigo no hace más que aumentar la inquietud de los que estamos a su alrededor. ¡Mira que si antes de acabar esta columna el jugador del Valencia ha hecho las maletas para viajar a Londres! No creo, tú, aunque en esto del fútbol nunca se puede asegurar ni lo del agua ni lo del cura.
Respecto a Éver también detecto entre los aficionados cierto estado de turbación. Sin embargo, en este caso el sentimiento no sólo es diferente: es radicalmente opuesto. Dicen que el Inter de Milán está interesado en él. Pues mira qué bien. Para Llorente y Braulio el traspaso sería una medalla y para Unai, otro bálsamo.
Hay un trecho entre Juan y Éver. Probablemente en el asunto de Mata no habrá solución si los "gunners" vienen con la pasta gansa por delante. Pero en lo otro... En la columna del martes pedí al presidente que pusiera el punto y final a las reiteradas necedades y hoy me reitero porque, como dijo no sé quién, la vida es una calle de sentido único.
Todo lo que sea sumar siempre alegra al aficionado y en este caso más porque parece que el equipo anda algo justito en la línea de contención. Pero aparte, lo del defensa lateral, para Unai seguro que llevaría emparejado un enorme alivio personal. Yo sé lo que digo y ustedes también, ¿no?
Pero todo no son satisfacciones. Como también se insiste tanto en la marcha de Juan Mata al fútbol inglés, a algunos, como a mi amigo el valencianista, les cambia el semblante y andan pero que muy preocupados por esa posible pérdida. «Si el Barça se lleva a Cesc, verás como el Arsenal vendrá a por Mata», reitera, malhumorado, porque le joroba tener que depender de los demás. Y con sus recelos, mi amigo no hace más que aumentar la inquietud de los que estamos a su alrededor. ¡Mira que si antes de acabar esta columna el jugador del Valencia ha hecho las maletas para viajar a Londres! No creo, tú, aunque en esto del fútbol nunca se puede asegurar ni lo del agua ni lo del cura.
Respecto a Éver también detecto entre los aficionados cierto estado de turbación. Sin embargo, en este caso el sentimiento no sólo es diferente: es radicalmente opuesto. Dicen que el Inter de Milán está interesado en él. Pues mira qué bien. Para Llorente y Braulio el traspaso sería una medalla y para Unai, otro bálsamo.
Hay un trecho entre Juan y Éver. Probablemente en el asunto de Mata no habrá solución si los "gunners" vienen con la pasta gansa por delante. Pero en lo otro... En la columna del martes pedí al presidente que pusiera el punto y final a las reiteradas necedades y hoy me reitero porque, como dijo no sé quién, la vida es una calle de sentido único.
278. (Publicado en Las Provincias, 29 de julio de 2011)
27/7/11
Éver y punto y final
El Valencia cayó ayer en su despedida del stage austríaco pero es pretemporada y prevalece poner al equipo en solfa. Por eso lo pasamos por alto. Pero no así el último disparate de Éver Banega. Esa foto, equipado con la camiseta del Real Madrid, colgada en Facebook apenas un par de días después de asegurar en su cuenta de Twitter la intención de seguir en el Valencia.
¿De qué va este chico? ¡Es para hacérselo ver! O a lo mejor se trata de una maniobra perfectamente concebida. Por ingenuo que parezca, Éver debe de ser consciente de que el Valencia quiere darle el pasaporte desde hace tiempo, y también de que no va a ser fácil que algún club suelte por él el oro y el moro. Con su última necedad, sea por iniciativa propia o de su agente, ha conseguido que suene su devaluado nombre. ¿El objetivo era que se hable, aunque sea mal?
En el Valencia esperaban que la Copa América se convirtiera en una tribuna para dar salida al argentino, y no. Por deméritos individuales y del grupo resultó peor el remedio que la enfermedad. De revalorización, nada de nada.
De Éver se ha hablado demasiado y ya es hora de que tome la palabra el club a través del presidente, del secretario técnico, del entrenador o del sursuncorda. Son una tras otra y ya es momento de olvidarse de tirones de oreja y decir hasta aquí hemos llegado.
Por dignidad y prestigio el Valencia no debe de permitir las bobadas de un niñato con especial habilidad para meterse en charcos. En los cuatro años que lleva en España se ha convertido en un referente de polémica y de indisciplina. Del vídeo que circuló poco antes de que aterrizara en Valencia ya opiné que me parecía un individualista. De los episodios de indisciplina y del rendimiento, todos lo hemos visto.
¿De qué va este chico? ¡Es para hacérselo ver! O a lo mejor se trata de una maniobra perfectamente concebida. Por ingenuo que parezca, Éver debe de ser consciente de que el Valencia quiere darle el pasaporte desde hace tiempo, y también de que no va a ser fácil que algún club suelte por él el oro y el moro. Con su última necedad, sea por iniciativa propia o de su agente, ha conseguido que suene su devaluado nombre. ¿El objetivo era que se hable, aunque sea mal?
En el Valencia esperaban que la Copa América se convirtiera en una tribuna para dar salida al argentino, y no. Por deméritos individuales y del grupo resultó peor el remedio que la enfermedad. De revalorización, nada de nada.
De Éver se ha hablado demasiado y ya es hora de que tome la palabra el club a través del presidente, del secretario técnico, del entrenador o del sursuncorda. Son una tras otra y ya es momento de olvidarse de tirones de oreja y decir hasta aquí hemos llegado.
Por dignidad y prestigio el Valencia no debe de permitir las bobadas de un niñato con especial habilidad para meterse en charcos. En los cuatro años que lleva en España se ha convertido en un referente de polémica y de indisciplina. Del vídeo que circuló poco antes de que aterrizara en Valencia ya opiné que me parecía un individualista. De los episodios de indisciplina y del rendimiento, todos lo hemos visto.
Al Valencia le sale por un pico la presencia de Éver y sus sandeces. En el campo ha dicho muy poquito y en cambio fuera ha hablado demasiado. Por eso ahora, por respeto a los aficionados, es el club quien debe de tomar la palabra y poner el punto y final.
277. (Publicado en Las Provincias, 27 de julio de2011)
26/7/11
25/7/11
Parejo y el sistema
En el chiringuito playero la actualidad no pasa de largo. Se habla de la masacre de Noruega, de José Tomás como fenómeno sociológico, de la muerte anunciada de Amy Winehouse, del último traje de Paco Camps y, claro, de los números del Valencia.
Pero, no se asuste, don Manuel, que nadie hizo referencia a la deuda del club y de la Fundación. Entre cervecita y cervecita, lo de las cifras fue un comentario por lo del partido del sábado, porque con el segundo bolo de pretemporada del Valencia, ¡y vuelta con la burra al trigo!, los aficionados han retomado la discusión sobre si el 4-2-3-1 es más conveniente que el 4-3-3.
En ese ensayo ante el Leicester británico el Valencia volvió a responder con otro triunfo (y además de nuevo mantuvo su portería a cero), pero se vio que cuando el equipo varió del dibujo tradicional al de tres mediocentros, sufrió más de la cuenta para llevar la iniciativa.
Sin embargo Unai volverá a insistir en ese planteamiento. Lo hará porque la pretemporada es para poner los puntos sobre las íes de las ideas, y también por su convicción futbolística. En los próximos partidos repetirá el dibujo que en la temporada pasada ya trató de imponer y no obtuvo la respuesta esperada probablemente porque faltó trabajo suficiente para llevarlo a cabo o porque no coincidió con las características de los jugadores que debían de sustentarlo.
Queda tiempo para ensayar y ver qué respuesta ofrece el nuevo Valencia, con Parejo responsabilizado por delante del mediocentro defensivo. Y es bueno, muy bueno y necesario, que el equipo disponga de alternativas de juego. Pero, además, no nos olvidemos de que eso de los sistemas es un poco milonga, porque hasta los profesionales del fútbol han coincidido en que no hay un estilo mejor que otro y que la realidad determina que los sistemas los hacen buenos los jugadores.
Pero, no se asuste, don Manuel, que nadie hizo referencia a la deuda del club y de la Fundación. Entre cervecita y cervecita, lo de las cifras fue un comentario por lo del partido del sábado, porque con el segundo bolo de pretemporada del Valencia, ¡y vuelta con la burra al trigo!, los aficionados han retomado la discusión sobre si el 4-2-3-1 es más conveniente que el 4-3-3.
En ese ensayo ante el Leicester británico el Valencia volvió a responder con otro triunfo (y además de nuevo mantuvo su portería a cero), pero se vio que cuando el equipo varió del dibujo tradicional al de tres mediocentros, sufrió más de la cuenta para llevar la iniciativa.
Sin embargo Unai volverá a insistir en ese planteamiento. Lo hará porque la pretemporada es para poner los puntos sobre las íes de las ideas, y también por su convicción futbolística. En los próximos partidos repetirá el dibujo que en la temporada pasada ya trató de imponer y no obtuvo la respuesta esperada probablemente porque faltó trabajo suficiente para llevarlo a cabo o porque no coincidió con las características de los jugadores que debían de sustentarlo.
Queda tiempo para ensayar y ver qué respuesta ofrece el nuevo Valencia, con Parejo responsabilizado por delante del mediocentro defensivo. Y es bueno, muy bueno y necesario, que el equipo disponga de alternativas de juego. Pero, además, no nos olvidemos de que eso de los sistemas es un poco milonga, porque hasta los profesionales del fútbol han coincidido en que no hay un estilo mejor que otro y que la realidad determina que los sistemas los hacen buenos los jugadores.
276. (Publicado en Las Provincias, el 25 de julio de 2011)
24/7/11
22/7/11
BRAULIO DOMINA SU TOUR
Braulio Vázquez va superando los escollos que se le presentan. Domina su tour particular. No se trata de coronar Luz Ardiden, el Galibier o Alpe D'Huez. Sus ascensiones tienen nombre de futbolistas y, al ritmo que lleva, va a conseguir mejor nota que Manuel Llorente en la rebaja de la deuda del club.
Hasta el momento ya son doce los jugadores que han hecho las maletas y, aunque en algún caso la salida no fue forzada y llevó implícita la incorporación de un relevo, ha ido soltando lastre y eso equivale a recortar el coste de la plantilla.
Braulio se ha gastado 23 millones de euros en cuatro fichajes (en eso disfruta del favor que Manolo le negó a Fernando), aunque también hay que decir que ha metido la tijera deshaciéndose de futbolistas que no contaban para nadie y que, paradójicamente, disfrutaban de un envidiable salario, aparte de lo que en su momento significó la contratación.
En el caso del uruguayo Nacho González (que ha sido el último en salir), se da la circunstancia de que llegó en agosto de 2008 y que desde entonces no participó siquiera en un sólo partido oficial con el Valencia. Para estar así... Como dice el humorista, "si hay que ir se va, pero ir para ná es tontería". Su fichaje surgió de una rocambolesca operación para dar salida a Estoyanoff, otro jugador de la ganadería de Paco Casal, y ahora por fin se pone el punto final a tres cesiones consecutivas.
Los inmediatos objetivos de Braulio, aparte de fortalecer el centro de la defensa, están encaminados a encontrar relevo del lateral derecho (como se le prometió a Unai) y en buscar acomodo a Maduro, que parece que no va a tener sitio en el equipo. Sin embargo, curiosamente, tanto Miguel como el holandés, cada temporada arrancan con la misma etiqueta y acaban el campeonato participando en más treinta partidos. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Hasta el momento ya son doce los jugadores que han hecho las maletas y, aunque en algún caso la salida no fue forzada y llevó implícita la incorporación de un relevo, ha ido soltando lastre y eso equivale a recortar el coste de la plantilla.
Braulio se ha gastado 23 millones de euros en cuatro fichajes (en eso disfruta del favor que Manolo le negó a Fernando), aunque también hay que decir que ha metido la tijera deshaciéndose de futbolistas que no contaban para nadie y que, paradójicamente, disfrutaban de un envidiable salario, aparte de lo que en su momento significó la contratación.
En el caso del uruguayo Nacho González (que ha sido el último en salir), se da la circunstancia de que llegó en agosto de 2008 y que desde entonces no participó siquiera en un sólo partido oficial con el Valencia. Para estar así... Como dice el humorista, "si hay que ir se va, pero ir para ná es tontería". Su fichaje surgió de una rocambolesca operación para dar salida a Estoyanoff, otro jugador de la ganadería de Paco Casal, y ahora por fin se pone el punto final a tres cesiones consecutivas.
Los inmediatos objetivos de Braulio, aparte de fortalecer el centro de la defensa, están encaminados a encontrar relevo del lateral derecho (como se le prometió a Unai) y en buscar acomodo a Maduro, que parece que no va a tener sitio en el equipo. Sin embargo, curiosamente, tanto Miguel como el holandés, cada temporada arrancan con la misma etiqueta y acaban el campeonato participando en más treinta partidos. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
275. (Publicado en Las Provincias, 22 de julio de 2011)
21/7/11
Piatti y la cantera
Empezar con una victoria satisface y siempre es positivo, aunque conviene insistir en que los partidos de pretemporada, se dé el resultado que se dé, no son más que eso: Encuentros de preparación. Se trata de compromisos que sólo tienen y deben de tener una lectura, en todos los casos ajena al marcador. Aunque, claro, a nadie le amarga un dulce como el 2-0 que ayer consiguió el Valencia en su duelo frente a un PSV Eindhoven mucho más rodado.
A pesar de que el Valencia no ha hecho más que incorporarse al largo camino de la temporada 2010-2011, ayer, en el primer bolo de la pretemporada en Austria, Unai Emery ofreció al espectador un esbozo de lo que pretende que sea su equipo a lo largo del campeonato.
Sin embargo, es obvio que por encima de resultados, la ocupación previa al inicio de la competición oficial se centra exclusivamente en la asimilación de las llamadas cargas trabajo y de los determinados conceptos de táctica y estrategia que pretende aplicar el entrenador.
Es lo que debe preocupar y ocupar a Unai Emery. Lo demás no deja de ser un añadido, un buen añadido, sobre todo de cara a los aficionados valencianistas y a la autoestima de algunos jugadores debutantes, caso del argentino Piatti, que ha llegado como figura, o para satisfacción de los jóvenes de la cantera.
Observando la formación inicial, no hay que llamarse a engaño por la presencia de los canteranos Pardo y Juan Bernat, y luego Portu. Los futbolistas del filial acuden como complemento y la pretemporada debe de servirles a modo de escaparate.
En idéntica situación, en la concentración del pasado año en Eslovenia, el entrenador abrió de par en par la puerta a Isco, Iván, Rubio, Alcácer y Aarón, y durante la temporada quedó manifiesta toda la confianza que tenía en ellos. Está claro, pues, que la de la cantera no va a ser la política que va a seguir el club para mantener el nivel y luchar por todo, a full, como dice el entrenador.
A pesar de que el Valencia no ha hecho más que incorporarse al largo camino de la temporada 2010-2011, ayer, en el primer bolo de la pretemporada en Austria, Unai Emery ofreció al espectador un esbozo de lo que pretende que sea su equipo a lo largo del campeonato.
Sin embargo, es obvio que por encima de resultados, la ocupación previa al inicio de la competición oficial se centra exclusivamente en la asimilación de las llamadas cargas trabajo y de los determinados conceptos de táctica y estrategia que pretende aplicar el entrenador.
Es lo que debe preocupar y ocupar a Unai Emery. Lo demás no deja de ser un añadido, un buen añadido, sobre todo de cara a los aficionados valencianistas y a la autoestima de algunos jugadores debutantes, caso del argentino Piatti, que ha llegado como figura, o para satisfacción de los jóvenes de la cantera.
Observando la formación inicial, no hay que llamarse a engaño por la presencia de los canteranos Pardo y Juan Bernat, y luego Portu. Los futbolistas del filial acuden como complemento y la pretemporada debe de servirles a modo de escaparate.
En idéntica situación, en la concentración del pasado año en Eslovenia, el entrenador abrió de par en par la puerta a Isco, Iván, Rubio, Alcácer y Aarón, y durante la temporada quedó manifiesta toda la confianza que tenía en ellos. Está claro, pues, que la de la cantera no va a ser la política que va a seguir el club para mantener el nivel y luchar por todo, a full, como dice el entrenador.
274. (Publicado en Las Provincias, el 20 de julio de 2011)
19/7/11
18/7/11
Éver y el cuento de la lechera
La decepción de la albiceleste en la Copa América también ha hecho daño al Valencia. Para los hinchas argentinos siempre es un bofetón de desencanto perder una copa, que además se disputa en casa. Para los de Mestalla la frustración llegó de rebote y ha sido puramente económica.
En el Valencia, sin airearlo, habían considerado el torneo continental como un inmejorable escaparate para colocar al mediocentro Éver Banega. Una buena forma de buscar salida a un jugador que en cuatro años en España sigue sin generar entusiasmo por su juego y que además ha tenido algún que otro rifirrafe con su entrenador, Unai, que preferiría verlo fuera del grupo.
Como en Italia dicen que el Inter se ha interesado por Éver y aquí Braulio Vázquez ha afirmado que Parejo llega como organizador, la hipotética marcha del argentino, más que un problema sería un alivio. Tendría relevo y los euros que se ingresaran por él se destinarían al fichaje de un central, que es la prioridad de Unai. Pero eso es el cuento de la lechera. Visto lo visto en la Copa América, todo sigue igual.
Ni se trata ahora de enumerar las virtudes del futbolista de Rosario ni tampoco de airear sus incapacidades. Todos conocen lo que puede dar de sí. Éver lleva tiempo en España como para descubrirlo, aunque eso no es óbice para que a nadie se le escape que en el caso de que en la Copa América se hubiera hecho notar para bien, su caché habría subido bastantes enteros en beneficio de todos; suyo propio y del club que en 2007 pagó por él más de 16 millones de euros.
Una cosa es el deseo y otra la realidad. En el torneo, Batista encomendó a Éver la responsabilidad de conducir al equipo. Igual que en Mestalla. Y cuando Argentina empató frente a Bolivia y Colombia y evidenció un desajuste entre la defensa y el ataque, al seleccionador no se le ocurrió otra cosa que acentuarlo al incorporar un delantero y borrar de un plumazo al volante del Valencia, que sigue sin corresponder; como aquí, donde le quedan dos años de contrato.
En el Valencia, sin airearlo, habían considerado el torneo continental como un inmejorable escaparate para colocar al mediocentro Éver Banega. Una buena forma de buscar salida a un jugador que en cuatro años en España sigue sin generar entusiasmo por su juego y que además ha tenido algún que otro rifirrafe con su entrenador, Unai, que preferiría verlo fuera del grupo.
Como en Italia dicen que el Inter se ha interesado por Éver y aquí Braulio Vázquez ha afirmado que Parejo llega como organizador, la hipotética marcha del argentino, más que un problema sería un alivio. Tendría relevo y los euros que se ingresaran por él se destinarían al fichaje de un central, que es la prioridad de Unai. Pero eso es el cuento de la lechera. Visto lo visto en la Copa América, todo sigue igual.
Ni se trata ahora de enumerar las virtudes del futbolista de Rosario ni tampoco de airear sus incapacidades. Todos conocen lo que puede dar de sí. Éver lleva tiempo en España como para descubrirlo, aunque eso no es óbice para que a nadie se le escape que en el caso de que en la Copa América se hubiera hecho notar para bien, su caché habría subido bastantes enteros en beneficio de todos; suyo propio y del club que en 2007 pagó por él más de 16 millones de euros.
Una cosa es el deseo y otra la realidad. En el torneo, Batista encomendó a Éver la responsabilidad de conducir al equipo. Igual que en Mestalla. Y cuando Argentina empató frente a Bolivia y Colombia y evidenció un desajuste entre la defensa y el ataque, al seleccionador no se le ocurrió otra cosa que acentuarlo al incorporar un delantero y borrar de un plumazo al volante del Valencia, que sigue sin corresponder; como aquí, donde le quedan dos años de contrato.
273. (Publicado en Las Provincias, el 18 de julio de 2011)
17/7/11
16/7/11
15/7/11
Miguel, Mata y el rabo del toro
Aunque al Valencia, sobre todo a Emery, le haría muy feliz que el agente de Miguel Brito llegara este verano a Mestalla con una oferta aceptable para desvincular al futbolista, en estos momentos la realidad dice que tanto el club como el entrenador van a tener mirar a otro lado y, además, acostumbrarse a soportar los envites de los novios que le salen y seguirán saliéndole a otro jugador, a Juan Mata.
Claro, que eso no es nada nuevo. El año pasado también se dijo que el portugués tenía un pie fuera y que el asturiano estaba en la órbita azulgrana. Mientras que Mata ha crecido futbolísticamente y seguirá siendo objeto de los mismos colores u otros de más allá de Finisterre, lo del defensa está en vía muerta. Es complicado porque, entre otras circunstancias, le queda una temporada de contrato y tiene una elevada ficha federativa.
Llorente ha dejado claro que pondrá todos los obstáculos posibles para evitar la salida de Mata al que se considera fundamental en la plantilla. Pero no ha dicho nada de Miguel. Unai es quien ha vuelto a hacer un ejercicio de complacencia para tratar de recuperarlo para la causa. El técnico le sigue dando más cariño que a otros jugadores. Quizá por egoísmo o estrategia, porque el jugador lo necesita más; pero siempre le ha dado mucho más de lo que ha recibido. Incluso en el ejercicio pasado le brindó el brazalete de capitán.
En el Valencia no se hacen ilusiones sobre esa hipotética salida (además, habría que buscar un relevo de solvencia) ni tampoco se echan las manos a la cabeza si el Tottemhan o el Arsenal acaban yendo a por Mata y éste aceptara irse. En todo caso, reportaría muchos euros a las arcas del club.
A escasas horas de que la plantilla viaje a Austria para iniciar el «stage» de pretemporada, el principal objetivo radica en la contratación de un central que ofrezca garantías. A partir de ahí se hablará de dorsales, de capitanes y, desde luego, también de refuerzos y salidas. Porque hasta el 31 de agosto, que es donde está el rabo, todo es toro.
Claro, que eso no es nada nuevo. El año pasado también se dijo que el portugués tenía un pie fuera y que el asturiano estaba en la órbita azulgrana. Mientras que Mata ha crecido futbolísticamente y seguirá siendo objeto de los mismos colores u otros de más allá de Finisterre, lo del defensa está en vía muerta. Es complicado porque, entre otras circunstancias, le queda una temporada de contrato y tiene una elevada ficha federativa.
Llorente ha dejado claro que pondrá todos los obstáculos posibles para evitar la salida de Mata al que se considera fundamental en la plantilla. Pero no ha dicho nada de Miguel. Unai es quien ha vuelto a hacer un ejercicio de complacencia para tratar de recuperarlo para la causa. El técnico le sigue dando más cariño que a otros jugadores. Quizá por egoísmo o estrategia, porque el jugador lo necesita más; pero siempre le ha dado mucho más de lo que ha recibido. Incluso en el ejercicio pasado le brindó el brazalete de capitán.
En el Valencia no se hacen ilusiones sobre esa hipotética salida (además, habría que buscar un relevo de solvencia) ni tampoco se echan las manos a la cabeza si el Tottemhan o el Arsenal acaban yendo a por Mata y éste aceptara irse. En todo caso, reportaría muchos euros a las arcas del club.
A escasas horas de que la plantilla viaje a Austria para iniciar el «stage» de pretemporada, el principal objetivo radica en la contratación de un central que ofrezca garantías. A partir de ahí se hablará de dorsales, de capitanes y, desde luego, también de refuerzos y salidas. Porque hasta el 31 de agosto, que es donde está el rabo, todo es toro.
272. (Publicado en Las Provincias el 15 de julio de 2011)
14/7/11
13/7/11
Unai manda más que antes
Unai ha dado un golpe de timón para ahuyentar los fantasmas de la cantera. No ha tenido que recurrir a esa polémica agencia canadiense que justifica lo injustificable. Le ha bastado con cambiar el discurso. Donde dije... Al referirse a la salida de Isco, su rotundo «en el Valencia están los que merecen estar, quieren estar y pueden estar» debió ir acompañado de un «y se les permite estar», porque hace cuatro días aseguró que el chaval aún estaba verde.
Cuando ayer escuché decir a Unai que el canterano merecía estar en el Valencia pero que no había querido estar, tuve la sensación de que el entrenador se refería a otra persona, porque la realidad es que él no lo quería en la primera plantilla.
En este asunto, los petrodólares del Málaga han servido para poner tierra por medio en lo que llevaba camino de convertirse en el primer desencuentro público entre el entrenador y Braulio. Mientras que el coordinador de la secretaría técnica apostaba por el chico, Unai aconsejó una cesión. Aunque ahora diga misa.
En su cuarta temporada al frente del Valencia, Unai se ha hecho fuerte. Parece que Llorente le ha dado más galones. Pero debería de ir con pies de plomo porque, por ejemplo, que todos los entrenamientos de la temporada vayan a ser a puerta cerrada es una decisión que no admite réplica, pero sí una reflexión. Servirá para dar intimidad a los jugadores y para alejar a los periodistas de situaciones que puedan ser incómodas; pero a la vez da la espalda a los aficionados y eso contrasta con la postura del club, que reiteradamente les pide que se suban al barco.
El entrenador manda más que antes, aunque no se descarta que tenga que tomar bicarbonato para digerir la continuidad de Miguel. En el llamado pacto de Picassent, una cena en la que se pusieron los puntos sobre las íes del futuro valencianista, recibió la «promesa» de un recambio del conflictivo lateral y ahí sigue y él, feliz. Claro que ayer recordó que la puerta para entradas y salidas está abierta hasta el 31 de agosto.
Cuando ayer escuché decir a Unai que el canterano merecía estar en el Valencia pero que no había querido estar, tuve la sensación de que el entrenador se refería a otra persona, porque la realidad es que él no lo quería en la primera plantilla.
En este asunto, los petrodólares del Málaga han servido para poner tierra por medio en lo que llevaba camino de convertirse en el primer desencuentro público entre el entrenador y Braulio. Mientras que el coordinador de la secretaría técnica apostaba por el chico, Unai aconsejó una cesión. Aunque ahora diga misa.
En su cuarta temporada al frente del Valencia, Unai se ha hecho fuerte. Parece que Llorente le ha dado más galones. Pero debería de ir con pies de plomo porque, por ejemplo, que todos los entrenamientos de la temporada vayan a ser a puerta cerrada es una decisión que no admite réplica, pero sí una reflexión. Servirá para dar intimidad a los jugadores y para alejar a los periodistas de situaciones que puedan ser incómodas; pero a la vez da la espalda a los aficionados y eso contrasta con la postura del club, que reiteradamente les pide que se suban al barco.
El entrenador manda más que antes, aunque no se descarta que tenga que tomar bicarbonato para digerir la continuidad de Miguel. En el llamado pacto de Picassent, una cena en la que se pusieron los puntos sobre las íes del futuro valencianista, recibió la «promesa» de un recambio del conflictivo lateral y ahí sigue y él, feliz. Claro que ayer recordó que la puerta para entradas y salidas está abierta hasta el 31 de agosto.
271. (Publicado en Las Provincias el 13 de julio de 2011)
12/7/11
11/7/11
David, Isco y la realidad
Cada vez hay menos posibilidades de que la cantera del Valencia alimente al primer equipo. Quizá va implícito en las exigencias del equipo; tal vez se debe los criterios y a la paciencia de quienes rigen los destinos de la sociedad, o a lo mejor influyen otros aspectos que se nos escapan. Cuanto menos es un asunto complejo. Se discute según el cristal o la bufanda que uno se pone para enjuiciarlo.
La realidad dice que el Valencia acaba de despedirse de dos canteranos que no contaban para Unai. Dos futbolistas que se formaron en la ciudad deportiva de Paterna. David Navarro se despide cargado de experiencia, e Isco Alarcón, de juventud. Uno se buscará la vida en Suiza y al otro ha venido a buscarle el Málaga.
Navarro se va con la etiqueta de 'último mohicano', porque desde que en octubre de 2001 accedió directamente del filial al primer equipo, nadie lo había hecho. Los pocos casos (Albiol, Silva, Pablo, Guaita), se fraguaron como consecuencia de cesiones o traspasos y repesca. Ahora, con 31 años, ha cerrado una etapa de diez temporadas de luces y sombras.
Isco Alarcón, con 19 años recién cumplidos, se había asomado varias veces a la ventana del primer equipo y podía haber tomado el testigo de David. Se convirtió en perla de la cantera, pero también ha hecho las maletas y viajará a la Costa del Sol.
Con Navarro el Valencia se ahorra 1.7 millones de euros (el coste de su ficha, más el contrato de imagen y la amortización). Con el chaval recaudará los seis millones de la cláusula de rescisión.
Si hacemos cuentas sale un beneficio financiero de 7.7 millones, pero habría que tasar lo qué supone buscar sustitutos. Además, en el caso de Isco, el club debería hacer una profunda reflexión para conocer la realidad de su salida. A mí, por lo menos, me gustaría saber porqué el chaval acepta ir a un club de menos empaque e historia continental. Conocer si se debe a las expectativas de futuro, a los euros, al trato recibido o a lo que sea. ¿El Valencia lo sabe?
La realidad dice que el Valencia acaba de despedirse de dos canteranos que no contaban para Unai. Dos futbolistas que se formaron en la ciudad deportiva de Paterna. David Navarro se despide cargado de experiencia, e Isco Alarcón, de juventud. Uno se buscará la vida en Suiza y al otro ha venido a buscarle el Málaga.
Navarro se va con la etiqueta de 'último mohicano', porque desde que en octubre de 2001 accedió directamente del filial al primer equipo, nadie lo había hecho. Los pocos casos (Albiol, Silva, Pablo, Guaita), se fraguaron como consecuencia de cesiones o traspasos y repesca. Ahora, con 31 años, ha cerrado una etapa de diez temporadas de luces y sombras.
Isco Alarcón, con 19 años recién cumplidos, se había asomado varias veces a la ventana del primer equipo y podía haber tomado el testigo de David. Se convirtió en perla de la cantera, pero también ha hecho las maletas y viajará a la Costa del Sol.
Con Navarro el Valencia se ahorra 1.7 millones de euros (el coste de su ficha, más el contrato de imagen y la amortización). Con el chaval recaudará los seis millones de la cláusula de rescisión.
Si hacemos cuentas sale un beneficio financiero de 7.7 millones, pero habría que tasar lo qué supone buscar sustitutos. Además, en el caso de Isco, el club debería hacer una profunda reflexión para conocer la realidad de su salida. A mí, por lo menos, me gustaría saber porqué el chaval acepta ir a un club de menos empaque e historia continental. Conocer si se debe a las expectativas de futuro, a los euros, al trato recibido o a lo que sea. ¿El Valencia lo sabe?
270. (Publicado en Las Provincias, el 11 de julio de 2011)
8/7/11
Vuelta al cole en el Valencia
Se repite cada temporada. Es una especie de vuelta al cole. Para el Valencia ayer fue el primer día del nuevo curso. El del reencuentro de los chavales con los profesores y compañeros del año anterior. Un día de bienvenidas, de saludos, de caras nuevas y a la vez de ausencias. Es el momento de establecer el programa de trabajo, de marcar las pautas de conducta para el grupo porque en cuatro días se llevarán a cabo unas jornadas de convivencia. Incluso se produce el estreno del uniforme.
El Valencia arranca con un póquer de caras nuevas respecto al bloque del pasado ejercicio. Alves, Ramí, Parejo y Piatti llegan para dar un plus de calidad y que no se eche de menos, que no se echan, a los Fernandes, Renan, Joaquín y Navarro. Pero la plantilla aún está por completar. Ha de llegar algún refuerzo más porque se negocia la salida de Chori, Míchel y Sunny, y a la vez se pretende desprenderse de Miguel, Éver, Maduro, Nacho, Feghouli, Del Horno... Claro, aparte de cubrir las ausencias (algunas imprescindibles), es necesario fortalecer el grupo para tratar de repetir la tercera plaza.
En cuanto al programa de trabajo, Unai Emery tratará de volver a poner en práctica el sistema que más le gusta, el 4-3-3 que en la anterior campaña no pudo mantener por falta de resultados. Para ese dibujo la incorporación de Parejo le viene como anillo al dedo ya que ha dicho que no cuenta con el canterano Isco.
La vuelta al cole implica también las normas de conducta (elección de capitanes), enseguida las jornadas de convivencia (stage), los partidos de preparación y el estreno del uniforme, que mantiene los colores tradicionales.
Cuando se dé por cerrada la plantilla habrá tiempo de discutir si el grupo es más o menos competitivo que el del pasado curso y si en lo financiero el club tiene suficiente capacidad de endeudamiento (hasta ahora se ha gastado 23 millones) o si ha de hacer caja con la venta de algún activo, llámese Mata, por ejemplo. De momento, queda mucho para hablar de aprobados y suspensos.
El Valencia arranca con un póquer de caras nuevas respecto al bloque del pasado ejercicio. Alves, Ramí, Parejo y Piatti llegan para dar un plus de calidad y que no se eche de menos, que no se echan, a los Fernandes, Renan, Joaquín y Navarro. Pero la plantilla aún está por completar. Ha de llegar algún refuerzo más porque se negocia la salida de Chori, Míchel y Sunny, y a la vez se pretende desprenderse de Miguel, Éver, Maduro, Nacho, Feghouli, Del Horno... Claro, aparte de cubrir las ausencias (algunas imprescindibles), es necesario fortalecer el grupo para tratar de repetir la tercera plaza.
En cuanto al programa de trabajo, Unai Emery tratará de volver a poner en práctica el sistema que más le gusta, el 4-3-3 que en la anterior campaña no pudo mantener por falta de resultados. Para ese dibujo la incorporación de Parejo le viene como anillo al dedo ya que ha dicho que no cuenta con el canterano Isco.
La vuelta al cole implica también las normas de conducta (elección de capitanes), enseguida las jornadas de convivencia (stage), los partidos de preparación y el estreno del uniforme, que mantiene los colores tradicionales.
Cuando se dé por cerrada la plantilla habrá tiempo de discutir si el grupo es más o menos competitivo que el del pasado curso y si en lo financiero el club tiene suficiente capacidad de endeudamiento (hasta ahora se ha gastado 23 millones) o si ha de hacer caja con la venta de algún activo, llámese Mata, por ejemplo. De momento, queda mucho para hablar de aprobados y suspensos.
269. (Publicado en Las Provincias, 8 de julio de 2011)
7/7/11
6/7/11
Piatti y la nube de Manolo
Poco a poco se disipan los nubarrones y vuelve el buen tiempo. En lo deportivo el Valencia está haciendo los deberes. Va cumpliendo con la difícil tarea de dar salida a los jugadores que sobran y aportar savia nueva. Ahora aterriza Piatti y eso se refleja en la sentencia de Llorente durante la presentación de Parejo. Dijo que habrá un equipo más competitivo que el de la temporada anterior.
Aparte de que el presidente del Valencia trate de enardecer a los aficionados, conviene destacar que ha descendido de la nube porque agregó que tiene confianza en repetir tercera posición y estar en la Champions.
Manolo, en ocasiones tímido y a veces visceral, probablemente ha hecho caso de sus asesores, porque esa intervención resulta más razonable que la exigencia que le espetó a Unai cuando le ofreció la continuidad. Entonces no se le ocurrió otra cosa que airear que había manejado más alternativas y además puntualizó que terminar en tercera posición no sería muestra de satisfacción del consejo. Si lo de haber sondeado a otros entrenadores fue una descortesía con su técnico, la imposición de mejorar la tercera plaza, con dos mega yates por delante, sonó a bravuconada.
Pero eso ya ha pasado y el Valencia va cumpliendo la hoja de ruta. A las salidas de Fernandes, Renan, Navarro (en las próximas horas se esperan las de Chori, Sunny y Míchel), necesariamente han de acompañarle algunas más para evitar malos rollos y aligerar nóminas bajo el criterio de mejor perder que más perder.
La llegada de Piatti, como esperado jugador de banda, ilusiona. Pero deberá complementarse con un refuerzo para el centro de la defensa, otro para el lateral derecho (a no ser que Unai tenga que tragarse con patatas a Miguel, que al final va a ser eso) y un tercero para suplir a Éver en el eje del equipo. La pretemporada arranca el jueves y falta mucho por hacer. Pero camino se hace al andar. Y el Valencia, por lo que estamos viendo, no se detiene.
Aparte de que el presidente del Valencia trate de enardecer a los aficionados, conviene destacar que ha descendido de la nube porque agregó que tiene confianza en repetir tercera posición y estar en la Champions.
Manolo, en ocasiones tímido y a veces visceral, probablemente ha hecho caso de sus asesores, porque esa intervención resulta más razonable que la exigencia que le espetó a Unai cuando le ofreció la continuidad. Entonces no se le ocurrió otra cosa que airear que había manejado más alternativas y además puntualizó que terminar en tercera posición no sería muestra de satisfacción del consejo. Si lo de haber sondeado a otros entrenadores fue una descortesía con su técnico, la imposición de mejorar la tercera plaza, con dos mega yates por delante, sonó a bravuconada.
Pero eso ya ha pasado y el Valencia va cumpliendo la hoja de ruta. A las salidas de Fernandes, Renan, Navarro (en las próximas horas se esperan las de Chori, Sunny y Míchel), necesariamente han de acompañarle algunas más para evitar malos rollos y aligerar nóminas bajo el criterio de mejor perder que más perder.
La llegada de Piatti, como esperado jugador de banda, ilusiona. Pero deberá complementarse con un refuerzo para el centro de la defensa, otro para el lateral derecho (a no ser que Unai tenga que tragarse con patatas a Miguel, que al final va a ser eso) y un tercero para suplir a Éver en el eje del equipo. La pretemporada arranca el jueves y falta mucho por hacer. Pero camino se hace al andar. Y el Valencia, por lo que estamos viendo, no se detiene.
268. (Publicado en Las Provincias, el 6 de julio de 2011)
5/7/11
4/7/11
Éver, en el punto de mira
A cuatro días de que comience la pretemporada del Valencia, la confección de la plantilla sigue su camino, algo lento pero, según palabras de Braulio Vázquez, con buenas perspectivas, a pesar de que en las últimas horas han aparecido nubarrones que amenazan enturbiarlo.
Con independencia de fortalecer la línea defensiva, que es necesario, por no decir obligatorio, el trabajo del coordinador de la secretaria técnica debe de centrarse en el futbolista organizador que, situado por detrás de Parejo, aporte criterio al juego del equipo.
El Valencia hoy tiene ese puesto cubierto por Banega, con contrato hasta junio de 2013, aunque a nadie se le escapa que la intención del club es darle salida y encontrar un relevo que ofrezca solvencia, continuidad en el juego, implicación y menos sobresaltos.
Hasta el domingo Braulio respiraba feliz tras ver a Éver en el último partido previo al inicio de la Copa América. Había brillado en la goleada frente a Albania aunque, ¡ojo!, no olvidemos quién era el rival y que se trataba de un amistoso.
Después del debut del argentino en el torneo que debe de servir de escaparate, el gesto de Braulio ha cambiado, como el tiempo. Ever empezó literalmente con muy mal pie, por el toquecito que sirvió para que Bolivia se pusiera por delante en el marcador.
No se puede hacer sangre por un error. El mejor escribano echa un borrón. Pero ambos partidos son reflejo de lo que Éver ha ofrecido en el Valencia. Su rendimiento, en dientes de sierra, ha sido impredecible. Y desde luego no ha respondido a los más de 16 millones de euros de su contratación ni a los 1,6 de su ficha.
Éver cuesta al Valencia más de 4 millones por temporada (ficha, imagen y amortización), y con el añadido de las discrepancias con el técnico y los asuntos extradeportivos, se entiende que le busquen acomodo aunque, eso sí, sin alzar la voz. Por si acaso no hay pareja de baile y tuviera que seguir, y también, en caso de encontrarla, por el temor a que pudiera explotar en el otro lugar.
Con independencia de fortalecer la línea defensiva, que es necesario, por no decir obligatorio, el trabajo del coordinador de la secretaria técnica debe de centrarse en el futbolista organizador que, situado por detrás de Parejo, aporte criterio al juego del equipo.
El Valencia hoy tiene ese puesto cubierto por Banega, con contrato hasta junio de 2013, aunque a nadie se le escapa que la intención del club es darle salida y encontrar un relevo que ofrezca solvencia, continuidad en el juego, implicación y menos sobresaltos.
Hasta el domingo Braulio respiraba feliz tras ver a Éver en el último partido previo al inicio de la Copa América. Había brillado en la goleada frente a Albania aunque, ¡ojo!, no olvidemos quién era el rival y que se trataba de un amistoso.
Después del debut del argentino en el torneo que debe de servir de escaparate, el gesto de Braulio ha cambiado, como el tiempo. Ever empezó literalmente con muy mal pie, por el toquecito que sirvió para que Bolivia se pusiera por delante en el marcador.
No se puede hacer sangre por un error. El mejor escribano echa un borrón. Pero ambos partidos son reflejo de lo que Éver ha ofrecido en el Valencia. Su rendimiento, en dientes de sierra, ha sido impredecible. Y desde luego no ha respondido a los más de 16 millones de euros de su contratación ni a los 1,6 de su ficha.
Éver cuesta al Valencia más de 4 millones por temporada (ficha, imagen y amortización), y con el añadido de las discrepancias con el técnico y los asuntos extradeportivos, se entiende que le busquen acomodo aunque, eso sí, sin alzar la voz. Por si acaso no hay pareja de baile y tuviera que seguir, y también, en caso de encontrarla, por el temor a que pudiera explotar en el otro lugar.
267. (Publicado en Las Provincias, 4 de julio de 2011)
3/7/11
1/7/11
Es tiempo de debates
Todo son debates. Desde los de altura, a los innecesarios. El panorama lo ha presidido el de las sesiones parlamentarias dentro del Estado de la Nación. Pero hay muchos más. El de los indignados del 15M, el de los irritados con los indignados del 15M, el de 'Sálvame' o como se llame esa soberana estupidez televisiva, y en el Valencia, el de los juicios y el de la confección de la plantilla.
Cuando Llorente, con gesto contrariado sentenció ayer al salir del juzgado que el único interés de los demandantes es que el Valencia se vaya a hacer puñetas, probablemente estaba en un error, porque eso significaría que a los litigantes les concede criterio, y la sensación que ofrecen es que precisan urgentemente de una brújula. Pero como el asunto está sub júdice, hay que esperar a que la justicia se pronuncie.
Entre tanto, se acerca San Fermín. El siete de julio está a la vuelta de la esquina y a pesar de que en Valencia no hay calle de la Estafeta que valga, a alguien le puede pillar el toro. Hay que espabilarse que arranca la pretemporada y queda mucho por hacer.
Braulio Vázquez es un ovillero aventajado, dispuesto a tomar la alternativa. Se muestra tranquilo y convencido de que en breve va a cerrar alguna de las esperadas y obligadas salidas, que son muchas.
De momento, ni una, aunque tampoco hay más incorporaciones que las tres conocidas. Mucho otear horizontes, pero nadie mueve ficha. Todos esperan que lo hagan los grandes.
En Mestalla, salvo la cesión de Moyá y el traspaso de Joaquín (más que traspaso, empeñaron comprarlo), no hay nada de nada. Y otra vez urgen los nombres de Navarro, Chori, Fernandes, Miguel, Feghouli, Del Horno, Nacho, Renan., que no entran en los planes de Unai, aunque a lo mejor ha de comerse alguno. Quizás a Ever, que aunque el club dice que no se vende, habla con la boca pequeña porque con la selección será lo que será, pero en Mestalla no pasa de ser un futbolista con excesivos altibajos. ¡Aún quedan días para el debate!
Cuando Llorente, con gesto contrariado sentenció ayer al salir del juzgado que el único interés de los demandantes es que el Valencia se vaya a hacer puñetas, probablemente estaba en un error, porque eso significaría que a los litigantes les concede criterio, y la sensación que ofrecen es que precisan urgentemente de una brújula. Pero como el asunto está sub júdice, hay que esperar a que la justicia se pronuncie.
Entre tanto, se acerca San Fermín. El siete de julio está a la vuelta de la esquina y a pesar de que en Valencia no hay calle de la Estafeta que valga, a alguien le puede pillar el toro. Hay que espabilarse que arranca la pretemporada y queda mucho por hacer.
Braulio Vázquez es un ovillero aventajado, dispuesto a tomar la alternativa. Se muestra tranquilo y convencido de que en breve va a cerrar alguna de las esperadas y obligadas salidas, que son muchas.
De momento, ni una, aunque tampoco hay más incorporaciones que las tres conocidas. Mucho otear horizontes, pero nadie mueve ficha. Todos esperan que lo hagan los grandes.
En Mestalla, salvo la cesión de Moyá y el traspaso de Joaquín (más que traspaso, empeñaron comprarlo), no hay nada de nada. Y otra vez urgen los nombres de Navarro, Chori, Fernandes, Miguel, Feghouli, Del Horno, Nacho, Renan., que no entran en los planes de Unai, aunque a lo mejor ha de comerse alguno. Quizás a Ever, que aunque el club dice que no se vende, habla con la boca pequeña porque con la selección será lo que será, pero en Mestalla no pasa de ser un futbolista con excesivos altibajos. ¡Aún quedan días para el debate!
266. (Publicado en Las Provincias, el 1 de julio de 2011)
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