6/11/11

Esta Candela si que alumbra!

Candela
3 de noviembre de 2011

2/11/11

El Valencia y Unai salvan el set

Set ball. Aunque todavía queda por hacer, lo de ayer fue un paso adelante. Un importante paso al frente. El Valencia sigue vivo en la Champions, que es lo fundamental, y al mismo tiempo Unai consiguió sacudirse el tremendo agobio que supone el enfado de Mestalla, porque durante el juego escuchó duras críticas, especialmente por la permuta de Piatti por Feghouli. El «¡Burro, burro!» hasta ahora parecía exclusivo hacia los colegiados.

Pero al poco, ¡zas!, que si quieres arroz, Catalina. Los goles hacen olvidar. Está claro que Unai acertó en los cambios. Precisamente con esa modificación y con la siguiente (Alba por Jonas), el equipo se sacudió el agobio alemán y dejó de meter el culo en su portería para ser más ofensivo. Además del triunfo, ayer era fundamental aumentar la diferencia de goles, por un hipotético empate a puntos final, y por segunda vez en la temporada el Valencia ganó por más de un tanto de diferencia.

Pero ahora ya hay que pasar página del partido con el Bayer y pensar en el del domingo, con el Levante. Y también en la lesión de Ever, que tiene mala pinta, aunque hasta hoy no habrá un diagnóstico preciso. Desde luego la ausencia del argentino sería un hándicap importante porque aparte de que atraviesa un buen momento (aunque no tan especial como dicen muchos), Parejo, su teórico relevo, sigue sin contar para el entrenador, porque ayer volvió a ser uno de los descartados.

En ese sentido Unai camina a través de un conflicto de intereses, que año a año se acrecienta por las ventas obligadas para rebajar deuda, y porque algunos jugadores le han generado problemas de orden disciplinario y él ha tenido que hacer de tripas corazón, consciente de que a la larga las lesiones o sanciones le obligarían a echar mano de todos, como ayer de Tino Costa. A Unai se le pueden exigir muchas cosas en el aspecto del juego, pero en ese otro sentido se llama a una puerta equivocada. Él está obligado a poner siempre a los que ofrezcan mejor rendimiento.


319 (Publicado en Las Provincias, el 2 de noviembre de 2011)







1/11/11

Una vía para llegar... o para salir

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.512 (2 de noviembre de 2011)

Mis dibujos (73)

El jaque mate

(Del libro "Ropa tendida")

31/10/11

Mis dibujos (72)

El violinista que hubiera querido ser carpintero

(Del libro "Ropa tendida")

Deséame trabajo, no suerte

Un veterano entrenador que hace unos pocos años estuvo al frente del Valencia, cuando antes de un partido alguien le saludaba y pronunciaba la palabra suerte, siempre replicaba que prefería que le desearan trabajo «porque sé hasta dónde puedo llegar, y en cambio la suerte es muy veleidosa».

Aunque la fortuna no es mala compañera de viaje, al Valencia de mañana hay que desearle sobre todo trabajo, porque a pesar de los titubeos que de vez en cuando muestra el equipo, también ha dicho que sabe hasta dónde puede llegar, especialmente cuando hay jugadores que muestran mayor implicación que mostraron en el pasado reciente.

Hace dos semanas, antes del partido de Leverkusen, la única apuesta válida era el hacer piña porque el equipo se disponía a afrontar un partido más que decisivo. Una final. En los encuentros previos el equipo había dado muestras de debilidad y esa ocasión recuerdo que escribí que por las circunstancias no había que poner ni un pero. No era el momento. Había demasiado en juego. Era de las pocas ocasiones en que el resultadismo estaba por encima de cualquier otra consideración.

Ahora sucede lo mismo, pero con acento y tilde añadidos. En aquel partido, a pesar del impresionante arranque, el Valencia acabó contra las cuerdas y desaprovechó una oportunidad que mañana ha de recuperar sí o sí.

Aunque lamentablemente ahora mismo es difícil que Mestalla reviva aquellas noches mágicas en las que no cabía una alfiler en las gradas (Lazio, Fiorentina, Barça, Arsenal.), la presencia del llamado jugador número doce es importante. El equipo lo agradece y lo necesita tanto como el trabajo, que está por encima de la suerte. Visto lo visto, este Valencia no precisa echar mano de la fortuna para noquear a los alemanes. No nos engañemos. Basta con que ponga intensidad.


318 (Publicado en Las Provincias, el 31 de octubre de 2011)









30/10/11

Mis dibujos (71)

Pesca de altura

(Del libro "Ropa Tendida")

28/10/11

De Costa a Costa

De Costa a Costa y tiro porque me toca. Los últimos episodios en el Valencia han puesto a Unai en boca de todos. Al margen del discreto juego pero con el alivio del triunfo que el equipo consiguió en Zaragoza, primero hubo que pasar por la casilla de Ricardo y el incendiario comunicado que elaboraron sus ¿responsables? de imagen, y ayer por la de Tino, como consecuencia de la hostilidad que durante el entrenamiento protagonizó éste y el técnico.

Probablemente Unai se aferrará a que la privacidad en los entrenamientos que acostumbra hubiera evitado que trascendiera el incidente. Salvo infiltrados, nadie lo habría presenciado. Pero ayer, amenazando lluvia y por aquello de que el campo 'secreto' está más que machacado, hubo cambio de escenario y los futbolistas se ejercitaron a la vista de todo el mundo.

Es cierto que los entrenamientos a puerta cerrada con los que se desdeña a los aficionados pueden evitar la visión de los trapos sucios. Pero lo ocurrido también se puede interpretar como que sólo con aparente 'buen rollito' no se maneja un vestuario. A Unai nadie le va a quitar el mérito de mantener al Valencia en puestos de privilegio. Los números le avalan. Pero se espera algo más, aparte de que haya habido demasiados ejemplos, no digamos de falta de autoridad, pero sí de excesiva permisibilidad en los más de tres años que lleva al frente del equipo.

Hay que seguir jugando y Unai ha de mover ficha.


317 (Publicado en Las Provincias, el 28 de octubre de 2011)







27/10/11

Mis dibujos (70)

... y mientras es escuchaba Over the Rainbow

(Del libro "Ropa Tendida")

26/10/11

Mis dibujos (69)

Instrumentos de viento

(Del libro "Ropa Tendida")

Ricardo Costa se quita las pulgas

Ricardo Costa y sus promotores llevan al Valencia de coronilla. Unai quiere aclaraciones y de momento ha prescindido de él para el partido de hoy, en Zaragoza. No es la primera vez que Ricardo, su gabinete de comunicación o su agente hacen un comunicado tan incendiario como el de anteayer y colocan al futbolista en primer plano, pero para tener que dar explicaciones.

Después de ese parte, Ricardo ha tenido que dárselas a su compañero Pablo Hernández, aunque también debería haberlo hecho al resto de la plantilla, por la desfachatez de la alusión a que con él el Valencia no pierde; y particularmente a los defensas, por la referencia a que en el gol del Athletic, aparte de citar el error del compañero, el mensaje alude también a la falta de cobertura. Me acuerdo de aquel: «¡Es que me dejáis solo!», que gritaba desesperado el portero en el patio del colegio cuando, de chavalitos, todos íbamos detrás del balón y el equipo rival en una contra nos marcaba un gol.

Ricardo ayer se sacudió las pulgas. Dijo que no era cosa de él. Que desconocía el comunicado y que los compañeros de equipo son sus hermanos. Todo eso en una extraña rueda de prensa, y no sé por qué digo extraña, porque últimamente se dan mucho. Fue de esas de estilo político, sin preguntas, que digo que ya va siendo hora de enviar a hacer puñetas a quien convoca, larga una perorata al auditorio y sanseacabó.

Para eso no era necesario dejar con el postre a mitad a los que, con el fin de poder trasladar la situación a los aficionados del Valencia, acudieron prestos a la cita. Con enviar a las redacciones el texto del sermón era más que suficiente, porque todos tenían cosas bastantes más importantes que hacer que esperar a que un señorito les dijera desde el estrado que no es cosa de él y renunciara a más aclaraciones.

Eso es algo que se está haciendo demasiado habitual. Tanto como las notas del departamento de comunicación de Ricardo Costa, que pierde el norte con tal de promocionarlo. ¡Claro que él podría enviarlos a pastar, y no lo hace!


316 (Publicado en Las Provincias, el 26 de octubre de 2011)









25/10/11

Arte en la calle


Luis Jr. ofrece arte en la calle, en Alexanderplatz de Berlin.

24/10/11

¡Venga hombre, pelillos a la mar!

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.511 (25 de octubre de 2011)

¡El día que se despierten los indigados!

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.510 (18 de octubre de 2011)

La vieja frase de Hemingway

Cuando Roberto Soldado marcó el gol con el que el Valencia evitaba la derrota frente al Athletic, enseguida me vino a la memoria una significativa frase que pronuncia Spencer Tracy en la entrañable cinta 'El viejo y el mar', película que unas horas antes del partido ofreció un canal de televisión. En la obra de Hemingway hay un momento en que el protagonista dice: «El hombre no está hecho para la derrota», y esa fue la imagen que transmitió el delantero, que llevaba ochenta y tantos minutos peleándose contra el mundo en busca de recuperar el camino del gol y, sobre todo, de evitar que arreciaran las críticas.

La actitud indolente del Valencia en algunos partidos, o mejor dicho, en parte de algunos partidos, ha levantado ampollas y ha acelerado al personal. El horno no está para demasiados bollos, a pesar de que el equipo sólo ha perdido un encuentro en la Liga (y otro en la Champions). Las críticas han arreciado en los últimos días. El Valencia no juega a nada, dicen algunos, un criterio que puede ser exagerado.

La realidad desde luego dice que el juego aburre bastante, aunque Unai Emery -¡y vuelta con la burra al trigo!- repita una vez más que está contento. ¿Contento de qué? Ayer sin ir más lejos el Valencia ofreció mucha más arena que cal y finalmente salvó los muebles porque Soldado dijo que el hombre no está hecho para la derrota.

En las últimas horas el personal se preguntaba si con la mar tan picada por la que navega el Valencia, era prudente que la junta directiva de la Agrupación de Peñas se despachara con un comunicado tan crítico contra el cuerpo técnico y la plantilla (¿Contra el consejo, no?). Ha habido términos fuera de lugar, sí, y sobre todo no procede eso de arrogarse el nombre de "la afición". Pero por lo demás. Visto lo visto, ¿qué quieren que les diga?


315 (Publicado en el diario Las Provincias, el 24 de octubre de 2011)







23/10/11

Mis dibujos (68)

Otra vuelta de tuerca a la hipoteca

(Del libro "Ropa tendida")

21/10/11

Unai, "non piove"

El Athletic ya está ahí, pero la mochila del despropósito de Leverkusen tiene demasiado peso. El personal está muy calentito como para dejarlo pasar. En Alemania el Valencia echó muchas cosas por la borda y a Unai le han caído por todos los lados y de todos los colores, debido a las circunstancias que concurrieron en el partido y a sus posteriores declaraciones.

De tener en la mano el pasaporte para los octavos, el Valencia se convirtió en un juguete roto, y si resulta inquietante la imagen que ofreció después del arrollador inicio, lo es y mucho, que el entrenador dijera que estaba contento a pesar del desastre, y que además abriera el paraguas al señalar que en años anteriores disponía de jugadores con experiencia y que ahora maneja una plantilla en crecimiento.

¿Habrá que recordarle a Unai que en la formación inicial presentó entre otros a los 'debutantes' Miguel, Rami, Albelda, Éver, Pablo, Soldado...? ¿Habrá que recordarle a Unai que además, en vísperas del inicio de la temporada, expresó su satisfacción porque contaba con la mejor plantilla de los últimos cuatro años?

Nadie va a negar que en el inicio del partido el Valencia tuviera mala suerte. En un arranque sorprendente apabulló al Leverkusen, pero le faltó puntería. Sin embargo tampoco se puede obviar que luego hubo errores puntuales, de los jugadores y del árbitro, ni que algunos futbolistas se durmieron en los laureles y que el rival, nada del otro mundo, acabó por envalentonarse ante un equipo timorato y desfondado. El abanico de circunstancias puede ser todo lo amplio que se quiera.

No se trata de poner a nadie en la picota. En ocasiones a Unai se le ha machacado de forma injusta. 'Piove?, porco governo! Non Piove?, porco governo'. Pues, no. Ahora no es eso. Pero tanto va el cántaro a la fuente... El entrenador maneja la caña y alguna responsabilidad digo yo que debe de tener en el rumbo que toma el equipo; desde las cuestiones tácticas y de actitud, hasta la gestión del vestuario.


314. (Publicado en Las Provincias el 21 de octubre de 2011)









20/10/11

Mis dibujos (67)

El teléfono de la desconfianza

(Del libro "Ropa tendida")

19/10/11

Carácter de final

Eso que dijo un estudioso de las tácticas de fútbol de que lo importante no es «estar en», sino «llegar a», se lo ha de aplicar hoy el Valencia en Leverkusen. Y seguro que lo hará, porque Unai ha dado al partido carácter de final. Sin duda la tiene, y en esta circunstancia el equipo ha de mostrar el suyo. Está obligado a ofrecer una buena -como también dicen los entendidos- «flexibilización posicional». Del resultado dependerá que se pueda seguir hablando de un objetivo que ilusione.

El Valencia se juega algo más que los cuartos para llegar a los octavos. Los euros, siempre tan necesarios en la caja de la sociedad, ahora mismo tienen menos importancia. Hay que abrir el diafragma y mirar más allá de la fase de grupos. Y hay que hacerlo por el empaque e historia del club, por lo que conlleva para su subsistencia, porque se entiende que hay plantilla para poder conseguirlo, por el prestigio individual de los técnicos y jugadores y, sobre todo, para mantener viva la ilusión de tantos valencianistas que arropan al equipo.

Unai se ha llevado a Alemania a 24 jugadores. ¡Hala, como si se tratara de una final! No es la primera vez que lo hace, pero la circunstancia ofrece tantas lecturas... Una es la de que el técnico no tiene las cosas claras sobre quién está en mejor estado de forma, que no creo. También aparece la improbable de que haya algunos jugadores con problemas físicos. Y, por último, la que hace torcer la nariz a más de uno: ¿Lo ha hecho para evitar incómodos descartes que acaben en incendios? Desde luego es más sencillo excluir a algunos futbolistas horas antes del partido que señalarlos con el dedo y dejarlos dos días entrenándose en solitario en Paterna.

Ahora mismo hay que apostar por lo más positivo. Unai quiere hacer piña, tener a todos unidos porque se trata de un partido decisivo, de una final. En las circunstancias en que se encuentra el equipo, no hay que poner un pero. Hoy no es el día. Hay demasiado en juego. Es de las pocas veces en que se admite el resultadismo.


313. (Publicado en Las Provincias el 19 de octubre de 2011)







18/10/11

Mis dibujos (66)

Desahucio

(Del libro "Ropa tendida")

17/10/11

Mis dibujos (65)

El payaso que no quería ser más que un payaso

(Del libro "Ropa tendida")

Un espejo para Unai

Hace ya tiempo que alguien debería de haberle regalado un espejo a Unai. Pero no para decir eso de «¿espejito, espejito, quién es más guapo?» No. Para que se viera la cara cada vez que, contrariado por un resultado del Valencia, insiste en la necesidad de que el equipo debe de mejorar y acentuar el control de los partidos. Da la sensación de que esas reflexiones son una especie de pase en profundidad que hace a no sé quién y ahí te las ventiles. Como si la cosa no fuera con él, cuando lo que ya toca es un examen de conciencia y reconocer en lo que, como entrenador, se equivoca. Nunca le hemos visto golpearse el pecho y admitir que la ha metido hasta el corvejón.

Es una historia que se repite demasiadas veces. Cuando no es por cansancio y acumulación de partidos, es por un error arbitral; otras veces es porque el contrario aprieta o porque hay un desacierto puntual de algún futbolista. Siempre hay algo. Una justificación. Es evidente que a toda causa le sigue un efecto. Que nada sucede por casualidad. Pero, a lo mejor, conviene ampliar el campo de visión. Evitar el árbol y mirar más allá. Porque estamos hablando del Valencia, ¿eh? Esto no es el Bollullos, que una vez dijo Di Stéfano.

Ya sabemos que en esta Liga sólo ha perdido un partido y ha empatado dos. ¿Y qué? Eso no dice demasiado. Es mucho más significativo comprobar que desde hace tiempo el equipo ofrece más y más de lo mismo, sin brillantez. Y ha de llegar un momento en que, al menos, convenga preguntarse hasta cuándo va a continuar así. Porque no es de recibo que quien aspira a ser campeón (palabras de Llorente) o sueña con ganar la Champions (palabras de Unai), se pasee cada semana por el filo de la navaja y acabe los partidos apretando el culo.

Ahora que el Valencia se dispone a afrontar en Leverkusen el ser o no ser en la competición europea, Unai debería echar mano de un espejo y, en la soledad de su despacho, sin quitar la vista del cristal, repetir las argumentaciones que ha venido haciendo después de cada partido.



312. (Publicado en Las Provincias, el 17 de octubre de 2011)







16/10/11

Mis dibujos (64)

El índice inmobiliario

(Del libro "Ropa tendida")

14/10/11

Mis dibujos (63)

Gotas de vatios

(Del libro "Ropa tendida")

El Valencia cabalga

Ni para evitar los cantos de sirena que llegan desde Barcelona Manolo Llorente va a necesitar cera para tapar los oídos de la tripulación ni tampoco será preciso que la ate a un mástil para impedir que se arroje al agua al escuchar la música de las hijas del mar, que día sí, día también, hablan del interés que en el Camp Nou despiertan Adil Rami, Víctor Ruiz, Jordi Alba y el canterano Paco Alcácer.

No es la primera vez que el presidente del Valencia se encuentra en un vamos a llamarlo aprieto de esta índole y no hay por qué dudar de que lo resolverá de la misma manera que en ocasiones precedentes. Con la eficacia de un buen gestor financiero. Pero como además hace unos días aseguró que el objetivo del Valencia es ser campeón, resulta lógico pensar que para que el equipo pueda alcanzar ese propósito, defenderá a capa y espada el potencial de la plantilla y su decisión también será la de buen gestor deportivo. Vamos, que Unai Emery puede cenar tranquilo.

Apenas se han disputado seis partidos de Liga y ya hay cuatro nombres sobre la mesa. Bueno, casi antes de comenzar el campeonato Guardiola ya se interesó por el francés. El nombre del canterano Paco Alcácer no se ha escondido, como tampoco el del otro zaguero, Víctor Ruiz, que ya ha aparecido en portada de la prensa azulgrana. Y en las últimas horas, después de su brillante debut con la selección, se ha retomado el interés por Jordi Alba.

Hay quienes consideran que esos cantos de sirena son también una manera de desestabilizar al rival. Es posible. Pero si la actuación de club es la que debe ser, no hace falta imitar a Ulises con lo de los tapones de cera ni atar al mástil a nadie, como hicieron algunos dirigentes de antaño, que con la máxima frivolidad y descaro (claro, no lo sacaban de su bolsillo) ampliaban los contratos con cifras de escándalo.

La coherencia ha de ser el timón que guíe al club. Y desde luego no le debe de inquietar que haya ladridos porque, amigo Sancho, eso es señal de que el Valencia cabalga.



311. (Publicado en Las Provincias, el 14 de octubre de 2011)









13/10/11

Mis dibujos (62)

¡Qué mala suerte! Logró montar el barco, pero se le hundió.

(De libro "Ropa tendida")

12/10/11

Cuando se habla más de la cuenta

Lo de las semanas sin Liga por los compromisos de las selecciones tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Desde la perspectiva deportiva, si hay lesionados en la plantilla, el parón se amplía el margen para recuperarlos, y si el juego que ha desarrollado el equipo ha generado dudas, sabemos que el tiempo lo cura todo.

Pero por contra cuando no se habla de fútbol, se habla de otras cosas. Sobre todo cuando hay protagonistas que dan mucho de que hablar. Y los hay, y no estaría de más que recordaran la máxima aristotélica, aquello de que «el sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice». Mas que nada por evitar lo evitable.

Sin salir de viaje, por aquí hemos tenido repetidos ejemplos. El primero, Emery con un desafortunado «si Soldado no ha ido a la selección es porque no se lo merece». Aunque agregó lo de que ha madurado, que es inteligente y que volverá, el ripio inicial es para que rebobine la cinta y reflexione.

Luego llegó Ricardo Costa y su desacertada explosión. Para defenderse del ostracismo que vive en el Valencia, le envió algunos dardos a su entrenador y a sus compañeros. Y su asesor-agente aderezó el incendio con un bote de gasolina. Claro, días después, lo de siempre: donde dije, dije, digo Diego.

El último protagonista ha sido el presidente Manuel Llorente, con lo de que «el objetivo del Valencia es ser campeón» y el «prefiero a un jugador que se queje por no jugar que se quede callado».

El mensaje de optimismo está bien, porque aparte de vender las parcelas, Manolo está obligado a ilusionar a los aficionados. Pero la realidad dice que sus palabras, que contrastan con la venta de los mejores activos, no consiguen más que meter presión al técnico; como al recordarle los éxitos de su ahora íntimo Benítez. Y lo de la defensa de Costa... ¿qué pensarán ahora Dealbert, Parejo, Feghouli..., tan poco habladores?

Lo del sabio. Hay que pensar lo que se dice, porque cuando se habla más de la cuenta pasa lo que pasa. Y estas semanas sin Liga se hacen demasiado largas.



310. (Publicado en Las Provincias el 12 de octubre de 2011)













Esto no da para más...

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.509 (11-10-2011)

11/10/11

Mis dibujos (61)

Especulación inmobiliaria

Del libro "Ropa tendida"

10/10/11

Mis dibujos (60)

El comprador de sonrisas (Del libro "Ropa tendida")

Selección de frases que siempre quise pronunciar (1)

¡Yo de ti no lo haría, forastero!

Torres, ansiedad; Soldado, paciencia

Como la selección española se pasea delante de sus rivales y combina el buen juego con los triunfos, no hay mucho que decir de los elegidos por Del Bosque. Chitón. Pero no me resisto a pensar que Roberto Soldado lo debe de estar pasando francamente mal. Es el único goleador de las grandes ligas que no está con su selección y justamente estos días, con escasa presión mediática por el parón liguero, dan para pensar más en la absurda situación que Del Bosque le ha hecho vivir.

En vísperas del España-Escocia, seguro que el delantero del Valencia seguirá dándole vueltas al coco, preguntándose por qué siendo hoy por hoy el máximo realizador español no está entre los elegidos.

Es bueno que los futbolistas defiendan a sus compañeros, como ayer hicieron Mata y Puyol con Fernando Torres. El rendimiento del delantero de Fuenlabrada, por mucho que se diga, hace tiempo que ofrece motivos para que se cuestione su convocatoria antes que la de otros. Pero los compañeros cumplieron con lo que toca. Entre bomberos nadie se pisa la manguera, aparte de que en otras ocasiones Torres ha demostrado sus cualidades.

Pero el presente dice que Torres no es Torres. El seleccionador le da mucho cariño, dicen que para recuperarlo de cara a la Eurocopa. Aseguran que todo lo malo que le ocurre es que le puede la ansiedad. ¿Ansiedad? Sí. «...de tenerte en mis brazos, musitando palabras de amor...» , que cantaba Nat King Cole.

¿Que cada aficionado es un seleccionador en potencia? Seguramente es tan cierto como que al marqués le ha faltado mano derecha. Si es necesario para recuperarlo, Del Bosque puede hacerle a Torres hasta el boca a boca. Pero eso no significa que se olvide de Soldado.

Roberto sabe lo que debe hacer. Callar (aunque la procesión vaya por dentro), mantener el buen nivel que está dando en el Valencia y esperar a que madure la fruta, que caerá por su peso. La paciencia ha de ser su mejor virtud. ¡Y, eso sí, que no le pueda la ansiedad...!



309. (Publicado en Las Provincias el 10 de octubre de 2011)











9/10/11

Mis dibujos (59)

La polución en Madrid

8/10/11

Mis dibujos (58)

Húsar... para aprender a montar.
(Del libro "Ropa tendida")

7/10/11

¡No me defiendas, compadre!

La historia no es nueva. Lamentablemente se ha repetido otras veces, aunque en esta ocasión lleva un añadido de verdadero despropósito. El respaldo de un asesor. Resulta que Ricardo Costa apenas llegó a la concentración de la selección portuguesa lanzó un 'uppercut' de derecha a Unai Emery. El defensa está muy molesto por su situación de ostracismo que vive en el Valencia y es tal es su enfado que, probablemente sin medir sus palabras, a la vez le metió un 'crochet' a sus compañeros, porque se puso a hablar de los goles encajados por el equipo cuando él está o cuando no está en el campo. Algo fuera de lugar, más aún tratándose de uno de los capitanes.

Pero he aquí que, por si no quedaba clara la salida de tiesto del defensa luso, su agente y asesor, Antonio Marinho, va y en lugar de echar agua al fuego y suavizar la situación, utiliza un bidón de gasolina. Lo que faltaba. A través de internet, el hombre complementa la explosión de Costa con un directo. ¡No me defiendas, compadre!, decía aquel personaje de una vieja película mexicana a su abogado, porque la defensa que le estaba haciendo el licenciado (supongo que le llamaría así) era peor que la acusación.

Ricardo se ha pasado tres pueblos y un par de aldeas, porque con su salida de todo ha puesto en evidencia a sus compañeros. Bruno ya le ha contestado.

Lo que por la distancia y otros asuntos podía haber terminado en un plácido fin de semana, lo ha evitado su agente al aventar los rescoldos del despropósito. Y no es difícil imaginar porqué.

Cuando un futbolista no entra en los planes de un entrenador, es normal que esté molesto y quiera cambiar de aires. Pero hay maneras Aparte de que esto acaba de empezar y es muy probable que por una circunstancia u otra tenga que entrar en el equipo y comerse todo lo que ha dicho. De momento flaco favor le ha hecho su consejero.


308. (Publicado en Las Provincias el 7 de octubre de 2011)









El recelo de Pérez Rubalcaba

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.508 (4-10-2011)

6/10/11

Mis dibujos (57)

¡Eso no alcanza siquiera a ser un do natural!

Parejo a lo de Baraja

Es parecido. La situación de Dani Parejo en el Valencia me recuerda a la que vivió Rubén Baraja hace dos temporadas. En aquella campaña cada jornada me hacía la misma pregunta: «¿Tan mal estará físicamente que ni siquiera entra en la convocatoria?».

Ahora me ocurre igual. Desde que el pasado verano se incorporó Parejo, apenas se le ha visto. El club presentó al futbolista madrileño con traje de etiqueta, como una alternativa para Éver Banega, pero hoy por hoy es carne de tribuna y el volante argentino lo juega todo. ¿Tan mal estará este chico para que no vaya ni siquiera convocado?

Transcurridas seis jornadas de Liga y dos de Champions League, los números que presenta Dani Parejo no responden a las expectativas de su fichaje y menos a los seis millones de euros que hubo que desembolsar (cláusulas de compra y recompra aparte).

Dani Parejo fue titular en Genk. En ese tercer partido oficial de la temporada jugó 73 minutos. Y pare usted de contar, aunque lo más preocupante no es ya su ausencia en el once, sino que de los restantes siete encuentros en cuatro ocasiones no ha sido convocado y en otras dos, en las que Unai decidió citar a 20 futbolistas, se convirtió en uno de los descartes. Es decir, los 73 minutos en Bélgica y el banquillo de Sevilla.

Se entiende que quien mejor conoce cómo está el futbolista, tanto física como anímicamente, es su entrenador. Para eso es el que está con él en el día a día; quien ve cómo trabajan todos los jugadores, cómo se ejercitan. Bueno, realmente sólo lo ve él y su equipo, porque salvo los quince minutos iniciales, las sesiones de entrenamiento son a puerta cerrada para los periodistas, que esa es otra...

Pero a todo esto sigo pensando que Unai tiene que ver muy mal físicamente a Dani Parejo para dejarlo en la grada. ¿O es que ahora resulta que no es el futbolista organizador que se creía haber encontrado? La marginación me sigue recordando a lo que ocurrió con Baraja. Es parejo.


307. (Publicado en Las Provincias, el 5 de octubre de 2011)










4/10/11

Mis dibujos (56)

Esto sigue igual, no lleva camino de cambiar.

Mis dibujos (55)

¡Vaya usted con Dios!

3/10/11

Momento para la refrexión

El parón liguero que hoy empieza por los compromisos de las selecciones al Valencia le debería servir para hacer un profundo examen de conciencia, porque aunque en la Liga el equipo se mantiene en lugares de privilegio, ofrece bastantes lagunas, cosa que ha admitido el entrenador Unai.
Que el técnico se sienta satisfecho por haber conseguido los tres puntos ante el Granada es lógico, pero Unai debería ir un poquito más allá del resultado. Los partidos se pueden analizar desde distintas perspectivas y hay dos que resultan muy significativas. La del forofo que se conforma con obtener el triunfo, como dice aquél, incluso aunque sea de penalti injusto y en el último minuto, y la de quienes aparte de un buen marcador esperan que el equipo ofrezca algo más. Y en ese grupo debería alinearse Unai.
Sorprende cuanto menos que, disputados ocho encuentros, seis de Liga y dos de Champions (y a pesar de los 13 puntos que el equipo lleva en el zurrón del torneo doméstico), el entrenador ya hable de cansancio y de acumulación de partidos. Y sorprende que, aludiendo al descanso que ahora comienza, asegure que le va a venir bien al grupo porque considera que los futbolistas necesitan parar, no sólo física sino sicológicamente. Sorprende porque eso invita a meditar qué ocurrirá cuando el equipo esté inmerso en plena campaña, allá por el mes de enero.
Cuando no son pitos son flautas. Unai siempre pone alguna banderilla. No es de los que señala culpables con el dedo, pero habla de una manera... Siempre antepone la paja en ojo ajeno. Desaciertos, pérdidas de balón, errores puntuales... Curioso que el equipo esté bien posicionado y no sea la primera vez que se escuchan silbidos en Mestalla. ¿A quién? Por eso estos días de parón deben de servir para la reflexión.
Otrosi digo: Y enhorabuena a los vecinos de Orriols.


306. (Publicado en Las Provincias, el 3 de octubre de 2011)




Mis dibujos (54)

El otro botín

30/9/11

El junco y el viento

Aseguran que no hay nada más desconcertante que una colleja en la oscuridad. Debe de sorprender y enojar al mismo tiempo aunque, probablemente más que asombro, producirá cabreo. Algo parecido a lo que ocurre con las decisiones que toma Unai.

Cada determinación del entrenador del Valencia entraña un sobresalto y un disgusto, aunque esta vez el equipo se sacudió el polvo en la última media hora. Fue todo una: encajar el gol, meter una marcha más, la reacción de un público generoso y que el rival ayudara al decir que tenía suficiente. En ese momento, el junco doblegado recuperó su prestancia y vigor. ¿Acaso es que amainó el viento?

Frente al Chelsea, aparte de 'san' Alves, a Unai le salvaron los cambios, tan criticados en otras ocasiones. Acertó con la incorporación de Piatti, y más con las de Jonas y Feghouli, el consiguiente atrevimiento de prescindir del organizador Éver para dar otro aire y, a la vez, crear superioridad con las arrancadas de Víctor, al que Albelda cubrió la espalda.

Pero como no sólo de pan vive el hombre, habrá que exigir que haya mezcla y no vale una cortadita trasparente de jamón. Por mucho rival que hubiera delante, se esperaba algo más. Bastante más. Y sobre todo, mucho antes.

Al margen de la intensidad que pongan los jugadores y la experiencia de unos y otros (la del Chelsea es superior), Unai desconcierta y provoca demasiados interrogantes. ¿Qué queda de la idea del pasado reciente, lo de jugar con dos delanteros por la preferencia de ganar 5-4 antes que 1-0? ¿Por qué Aduriz no entró en la convocatoria? ¿Y Mathieu? Ni Bosingwa es Alves ni en el uno contra uno el francés es capaz de desbordar. Son situaciones distintas enfocadas con el mismo criterio.

Unai dio por bueno el empate y, aunque parece que sólo se arrepiente de las malas decisiones si no obtiene el resultado que espera, llegado el momento mira a otro lado. ¡Ah!, me remito a sus palabras en Sevilla, porque aquel difunto todavía está caliente.


305. (Publicado en Las Provincias el 30 de septiembre de 2011)










29/9/11

Cosas del fútbol VIII

Cosas del fútbol (41): En contra de la creencia popular, cuando el delantero tiene dolor en el recto anterior, no se debe a que su novia le haya dejado a medias .

Cosas del fútbol (42): Cuando el árbitro no lleva suelto encima ¿con qué hace el sorteo del campo?

Cosas del fútbol (43): ¿Por qué se dice marcar de tacón cuando se quiere decir de talón? (el tacón está en la planta del pie)

Cosas del fútbol (44): ¿Un equipo sin control tiene riesgo de embarazo?

Cosas del fútbol (45): ¿Por qué el locutor se empeña en decir que tal jugador bajó a recibir o subió a atacar siendo que el partido se desarrolla sobre un mismo plano?

Mis dibujos (53)

El árbol de la vida

28/9/11

Cosas del fútbol VII

Cosas del fútbol (36): ¿Cuando un equipo le da un baño al rival, debe de utilizar gel neutro o vale cualquier otro jabón líquido?

Cosas del fútbol (37): ¿Si un jugador ha de pagar los platos rotos, puede utilizar la tarjeta VISA o ha de hacerlo en efectivo?

Cosas del fútbol (38 ): ¿Por qué los equipos se empeñan en fichar a un mediocentro y no a uno totalmente entero?

Cosas del fútbol (39): Si el locutor dice que un jugador corre la banda… ¿se refiere a que la desplaza unos metros de su anterior posición?

Cosas del fútbol (40): Irremisiblemente si uno lo da todo en el campo, se irá desnudo al vestuario.

Derribar y construir

El Valencia ha de derribar al gigante para poder construir su futuro. El equipo ha de mantener viva la ilusión hasta el último aliento. Hoy se juega más que la continuidad en la Champions y los euros que conlleva. Si es una obligación dar un paso al frente para no descolgarse en el torneo continental, esa iniciativa también es un ejercicio de máxima responsabilidad para pasar la página desenfocada de Sevilla y recuperar el crédito perdido.

No importa que enfrente esté el Chelsea de Anelka, Drogba, Torres, Mata, Lampard y compañía. Mejor así. La motivación va implícita, en estos casos aumenta y además, en Mestalla, es habitual cambiar del negro al blanco, obviando toda la escala de grises.

Recibo un tweet de una amiga muy valencianista que cada vez que habla del entrenador le mete caña. «Llevamos así cuatro años», se queja, indignada aún por lo de Sevilla, y alude a un «trastorno bipolar acusado». Es abogada, pero sabe de sicología. Y de fútbol. Y se refiere a los desatinos del técnico con un elocuente «Emery vs Unai».

En ocasiones le he dado la razón, porque hay planteamientos de Emery que Unai se los carga de un plumazo. Desde que llegó a Valencia ha caminado por el filo de la navaja. Ha hecho dudar a su presidente y mantiene a la afición dividida, aunque nunca se ha escuchado un colectivo «vete ya» como les ocurrió a varios de sus antecesores.

Estoy seguro de que esta vez no habrá criticas. Contra los grades es distinto. Unai se transforma (algún día convendría analizar detenidamente los porqués). De entrada ronda el convencimiento de que ni hoy va a sonar la música de Dukas ni Unai se vestirá de aprendiz de brujo. En esta adaptación no hay esperimentos ni mago Yensid y, aunque podrían aparecer las escobas, el entrenador no va a caer en los mismos errores. Contra los grandes Unai se metamorfosea.


304. (Publicado en Las Provincias, el 28 de septiembre de 2011)








27/9/11

La velocidad y el tocino

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.507 (27 de septiembre de 2011)

26/9/11

Mis dibujos (52)

En la montaña Principe Pío han construido un banco...

Emery y los neutrinos

Cuentan que hace algunos años, en un conocido cine de Valencia, había un acomodador muy peculiar. El hombre actuaba con diligencia, pero era tan codicioso que si el público asistente no le daba la tradicional propina, a modo de represalia desvelaba por lo bajinis el desenlace de la película en cuestión: «¡El asesino es el mayordomo.!»

En el fútbol eso es impensable. Ni en el Camp Nou. Se puede imaginar el desenlace, pero el resultado no responde a ciencia cierta. Ahí están las sorpresas que durante años ofrecen las quinielas. Aquel individuo no tendría cabida en Mestalla porque, además, cuando el Valencia se enfrenta a rivales de la talla del Barça o, como pasado mañana, del Chelsea, no causa extrañeza que alguien pronostique que los futbolistas se van a dejar el alma en el campo.

El resultado, será el que será, pero en las grandes ocasiones siempre ocurre lo mismo. Otra cosa es cuando el equipo, como el sábado en Sevilla, se dispersa, ofrece su peor imagen y acaba con el rabo entre piernas, a pesar de que haya algún samaritano que lo justifique con bálsamos como el cansancio y esfuerzo acumulado, la mala fortuna que lleva el balón al poste o un error arbitral.

Contra el Chelsea vamos a ver una actitud diferente. Todo el valencianismo sabe que el equipo va a pelear, va a poner intensidad y más velocidad que esos neutrinos que dicen que corren que se las pelan. Todo lo que sea necesario para que el entrenador no vuelva a tener que hablar de los «deEmerytos» del equipo.
Después del partido con el Barça, y a pesar del empate, Unai ascendió a los altares. Cuatro días más tarde, en el Pizjuán, cayó en el averno. Ni tanto ni tan poco. Pero atención, que nadie quiere recordar la conversación de aquel chaval que acudía por primera vez a Mestalla de la mano de su padre, y cuando decepcionado durante el partido, le preguntó «¿Papá, qué es la intensidad?», obtuvo por respuesta: «Cuando lleguemos a casa lo miraremos en el diccionario».



303. (Publicado en Las Provincias el 26 de septiembre de 2011)








Cosas del fútbol VII

Cosas de fútbol (31): ¿"Marcar en parábola" es hacerlo sobre la narración de un suceso inventado del que se extrae una enseñanza moral?

Cosas del fútbol (32): Cuando el locutor dice "El equipo pide la hora", siempre pienso en que con lo que ganan los futbolistas alguno podía haberse comprado un reloj.

Cosas del fútbol (33): El locutor dijo que el penalti había sido como una catedral, pero no aclaró si de estilo románico, gótico, barroco...

Cosas del fútbol (34): Si una falta es "de libro" y la hace un jugador bajito se entiende que el libro es de colección de bolsillo.

Cosas del fútbol (35): ¿Lo de la cepa del poste tiene algo que ver con eso de que el portero salió a por uvas?

Cosas del fútbol VI

Cosas del fútbol (26): El equipo tal hizo su partido. Claro. Difícilmente podría haber hecho el partido del rival, ¿no?

Cosas del fútbol (27): Cuando un equipo se cierra ¿simplemente da un portazo?

Cosas del fútbol (28): ¿Por qué el locutor nunca aclara si cuando entra un hombre de refresco, es de cola de naranja, con burbujas...?

Cosas del fútbol (29): Eso de balones aéreos... ¿Acaso los hay terrestres y marítimos?

Cosas del fútbol (30): Cuando el locutor dice "jugadores de campo" siempre excluye al portero. ¿Por considerar que es un jugador "de playa"?

25/9/11

Mis dibujos (51)

Humos y equinocio de otoño

Cosas del fútbol (V)

Cosas del fútbol (21): Si el árbitro amonesta al banquillo, ¿los directores de una sucursal de barrio del BBVA se deben dar por aludidos?

Cosas del fútbol: Cuando el locutor dice que el portero hizo una palomita, nunca aclara si es de maíz y si es dulce o salada.

Cosas del fútbol (23): ¿Hacer falta es lo mismo que ser necesario?

Cosas del fútbol (24): ¿Si el defensa se desdobla se debe de entender que previamente estaba plegado?

Cosas del fútbol (25): ¿Antes de una penetración los delanteros siempre lubrifican?

23/9/11

A Unai lo que es de Unai

Había ganas de hablar de fútbol sin más y el partidazo del miércoles en Mestalla proporciona suficientes argumentos aunque, eso sí, nada de lanzar confetis, que aquí somos muy dados a cambiar como si nada de la acera de la angustia a la de la euforia, y pasado mañana hay otro duelo tremendo, esta vez en Sevilla.
Sin embargo, eso no quita para que el valencianismo celebre ver a su equipo ahí arriba. El termómetro señala que se puede mantener la confianza y seguir hablando de fútbol. Ya está bien de pitos y flautas y otras distracciones, aunque lo de las parcelas no hay que dejarlo un minuto, ¿eh? Pero era hora de centrarnos en el juego como respuesta a un partidazo, a pesar de que para el Valencia debe de haber sido frustrante eso de tener al Barça sobre las cuerdas, dominándole de de pe a pa, y acabar cayendo en la desesperación en el último cuarto de hora.
Con la presión añadida que suponía la presencia en la grada del añorado Benítez, Unai demostró que también sabe. Del mismo modo que en otras ocasiones hemos dicho que se ha equivocado, ahora hay que valorar su trabajo, su planteamiento, porque fue eficaz y sólo lo trastocó la lesión de Albelda y el agotamiento de Mathieu, aunque era pedir demasiado que ante los millonarios de Qatar Foundation el equipo mantuviese los noventa minutos la fortaleza y la concentración.
Por mucho que digan e incluso que alguien rebusque penaltis y excusas, el Valencia fue mejor que el mejor equipo del mundo para el que el empate es gloria. Y retama para los de Mestalla, porque dejaron escapar una gran ocasión.
Unai le tiene tomada la medida a Pep, a pesar de que el Barça cuenta con jugadores sensacionales. Pero si, como hizo el Valencia, se le presiona y aísla y asfixia a Xavi, se convierte en un quiero y no puedo. A pocas horas del examen de Sevilla, muchos piensan en que se ha ganado una batalla y puede leerse así. Pero no conviene olvidar que lo importante es ganar la guerra. Continuidad, amigo, continuidad.

302 (Publicado en Las Provincias,el 23 de septiembre de 2011)

22/9/11

Cosas del fútbol IV

Cosas del fútbol (16): ¿La zona ancha? ¿Es que hay alguna más estrecha que otra?

Cosas del fútbol (17): ¿Si un equipo pone toda la carne en el asador, debería de preguntar al rival si la prefiere al punto, poco hecha...?

Cosas del fútbol (18): Es imprescindible que el delantero haga un hoyo profundo si se va a plantar sólo delante del portero.

Cosas del fútbol (19): ¿Si un equipo practica el juego subterráneo, sus jugadores deberían ir provistos de carbureros, cuerdas, mosquetones y arneses?

Cosas del fútbol (20): ¿Para perforar el marco contrario basta con disponer de una Black and Deker o se necesita una taladradora hidráulica?

Cosas del fútbol III

Cosas del fútbol (11): ¿Un penalti siempre es por falta sancionable con libre directo que se realiza dentro del área, o vale si es en un despacho?

Cosas del fútbol (12): Cuando el locutor dice que el equipo se vacía en el campo, ¿qué regresa al vestuario al acabar? ¿el forro o qué?

Cosas del fútbol (13): Cuando oigo "un tiro al primer palo" o "un centro al segundo", miro a la portería para ver si han numerado los postes.

Cosas del fútbol (14): Si un jugador lo da todo en el campo, ¿tiene exenciones fiscales? ¿La tributación corresponde al beneficiario?

Cosas del fútbol (15): ¿Cuando se habla de carga legal se alude a los impuestos?

Cosas del fútbol II

Cosas del fútbol (6): ¿Por qué cuando dicen que un jugador se multiplica en el campo nunca indican ni por cuanto ni el resultado?

Cosas del fútbol (7): ¿Cuando el locutor dice que el árbitro pitó mal se refire a que en lugar de un do sostenido hizo sonar un si bemol?

Cosas del fútbol (8): ¿Si un futbolista se tira a la piscina es imprescindible que sepa nadar crol o vale si se defiende con braza?

Cosas del futbol (9): Si el locutor dice que el equipo esta embotellado, ?por qué no indica la cosecha?

Cosas del fútbol (10): ¿Por qué los niños de San Ildefonso nunca salen cuando el locutor anuncia que se va a proceder al sorteo del campo?

Cosas del fútbol I

Cosas del fútbol (1): Cuando un equipo le tiene mucho respeto al rival, ¿en los corners y tal los jugadores hablan de usted a los contrarios?
Cosas del fútbol (2): Cuando un árbitro se traga un penalti, ¿luego debe tomarse un alka seltzer o el bicarbonato es suficiente?
Cosas del fútbol (3): ¿Y en lo de marcar al contrario? ¿Es suficiente con tiza o resulta más efectivo el hierro candente?
Cosas del fútbol (4): ¿Cuando el portero hace la estatua necesita un martillo y cincel?

Cosas del fútbol (5): ¿Para borrar al rival es mejor la goma Milan de siempre o resultará más efectiva la Staedtler?


Maria José flanqueda por dos Luises

Ordenando el despacho me ha aparecido esta deteriorada pero entrañable foto, con Maria José y mi admirado don Luis Berlanga, y no podía dejar pasar la ocasión de colocarla en el blog.

21/9/11

El día idóneo para ganar

Se habla de la oportunidad o inoportunidad de que el Valencia rinda precisamente hoy un homenaje a su ex entrenador Rafa Benítez y en esto ocurre como con lo de los penaltis. Que sólo los pueden fallar quienes los tiran. Se ha fijado para hoy y ya está.
Nadie discute que Benítez se merece la insignia de oro y brillantes de la sociedad porque en la historia del club de Mestalla ha sido el entrenador que más alto ha llevado al club. Dos títulos de Liga, uno de Copa de la UEFA y el cariño de una afición que lo recibió con escepticismo, lo despidió con lágrimas y lo recuerda con nostalgia.
Sin embargo eso no quita para que se pueda considerar que el acto tiene la fecha equivocada o, cuanto menos, discutible. Hace tiempo que el club debió rendirle pleitesía pero caray, justamente hoy, por mucho partidazo que haya en cartel, o por eso, puede que no sea el día más adecuado.
Aquí nadie duda de que el Valencia saldrá al doscientos por cien; de que el líder ganará al campeón, mantendrá su primacía, añadirá morbo a la competición y obligará a guardar silencio a quienes no cesan de hacer comentarios escatológicos sobre la Liga. En ese caso, miel sobre hojuelas. La fiesta sería completa.<> Pero nunca se debe dar pie a que la oportunidad resulte inoportuna y en este caso puede que lo sea la presencia de ese Barça del que su técnico dice que no va a ganar ningún título y un día después le hace un roto al rival.
Unai tiene adeptos pero también detractores, y como cuando las cosas no salen bien al primer lugar al que dirigen las miradas es al banquillo, con el recuerdo de Benítez presente no quiero pensar qué podría cantar la grada de Mestalla si el Barça se despacha a gusto.
Benítez se merece la insignia y muchas cosas más, pero ahora el entrenador del Valencia es Unai y quizá no es el mejor día para los recuerdos... O vamos a ser optimistas y pensar que sí, que es la fecha idónea para el homenaje y para un brillante triunfo del Valencia.


301. (Publicado en Las Provincias, el 21 de septiembre de 2011)





20/9/11

Mis dibujos (51)

No te quejes. Las cosas siempre pueden ir peor.

El torero y el bombero

Publicado en Valencia Fruits, nº 2.506 (20 de septiemebre de 2011)

19/9/11

Ironías, favoritos y un hacha

Si Guardiola dice que lo normal es que el Barcelona no gane título alguno y Mourinho replica que la intención del Real Madrid pasa por asegurar la permanencia, mi amigo el valencianista se pregunta por qué él no puede gritar a los cuatro vientos «¡Aquí estamos nosotros!», sin que le tachen de irónico, como les ha ocurrido a los dos Pepes.
Pues claro que sí. Si durante dos años consecutivos el Valencia ha sido el mejor equipo del segundo grupo, cuando los favoritos, que son los dos más ricos, se ponen la piel del cordero, si se puede habrá que aprovecharlo, ¿no?
Treinta y ocho jornadas es un mundo, aunque lo que va delante, va delante. Pero de la misma manera que no hay que lanzar las campanas al vuelo por estar en cabeza, tampoco es de recibo eso de que un todopoderoso que viene acaparando títulos se refugie en el recurso de la sorna en cuanto le han venido un par dobladas, porque al final de la corrida, después de tantas goleadas, si realmente acaba en blanco, se le podrá buscar el rubor. Y a Mourinho, después de lo de ayer, también se le puede decir que no se descuide.
Mi amigo insiste eufórico. «¡Oye, tres de tres y Soldado pichichi!». Que sí, que tiene razón, le digo. Aunque ante tanta vehemencia he de recomendarle un poco de discreción, que siempre es una buena compañera de viaje, y le advierto de que el peligro de hacerse ver demasiado es que aquí, a la mínima, te pueden sacar los colores.
En este mismo foro comentamos el jueves pasado que Unai Emery había desenterrado en Genk los debates de la portería y del sistema de juego y que debería de ir con cuidado porque hay bastantes aficionados que le tienen ganas y a la mínima no dudan en desenterrar el hacha de guerra. Pues bien, un día después, camino de Gijón, fue él quien se apropió la expresión para espolear a sus futbolistas. «Si veo relajación, saco el hacha», dijo, y como hubo dominio y el resultado fue favorable, no hubo nada que objetar porque de lo contrario, hubiéramos visto quién la empuñaba.


300. (Publicado en Las Provincias, el 19 de septiembre de 2011)




18/9/11

Mis dibujos (50)

Europa adopta medidas para ayudar a Grecia

Unai y el hacha de guerra

Unai repite que cada partido es un examen y es cierto. La vida en sí es un examen diario del que en ocasiones no sabemos las materias que vamos a tratar y, precisamente por eso, lo afrontamos sin la debida preparación.
Con esto no cuesiono la capacidad del entrenador del Valencia. En el tiempo que lleva en Mestalla ha dado suficientes muestras de su solvencia. Pero, caray, cuando el horizonte se presentaba despejado después arrancar la Liga con apuros pero con sendas victorias, el hombre va y se despacha con un ensayo que digo yo que podía haber hecho con gaseosa y en el laboratorio de Paterna.
El ¡cataplum! continental ha hecho pupa. Unai desenterró dos viejos debates, el del sistema de juego y el de la portería, y como el resultado fue decepcionante, quienes le tienen entre ceja y ceja no tardaron en coger la pala, pero para desenterrar el hacha de guerra. Aunque la chilena de Rami hubiera llevado el balón un milímetro más abajo, el técnico no se habría librado de los dardos.
Mi amigo el valencianista está que trina. «¡Ahora veremos qué pasa en El Molinón!», exclama, y recuerda preocupado que el equipo asturiano cuenta sus partidos por derrotas y que eso es un arma de doble filo.
Hace poco comenté con él las diferencias que se observan entre la actual plantilla y la del pasado reciente. Hablamos de bloque y calidad y a priori tiene mejor pinta. Parece más homogéneo, pero sigue siendo pronto para sacar conclusiones. La experiencia invita a ser prudente y dejar pasar unos partidos. Hay que esperar, al menos, hasta mediados de octubre. Para entonces el Valencia habrá visitado Gijón, Sevilla y Mallorca, y por Mestalla habrán desfilado Barça, Chelsea y Granada.
Tiempo al tiempo, pero sin licencia para dormirse en los laureles porque el hacha de guerra la desentierran con la misma facilidad que él reabre el debate de la portería o del sistema de juego.


299. (Publicado en Las Provincias, el 16 de septiembre de 2011)





15/9/11

Mis dibujos (49)

La voz de su siervo

Mis dibujos (48)

Hay que tener habilidad para montar un barco fuera de la botella

14/9/11

Unai ha de tocar madera

El empate sin goles en su debut en la Champions es un pésimo resultado para el Valencia. El 0-0 supone un batacazo ante la cenicienta del grupo. Aparte del tremendo desencanto, porque creo que todos nos habíamos hecho ya un abrigo con la piel del oso, Unai ha reeditado dos viejos debates. El del sistema de juego y el de la portería, con la presencia de Alves y la suplencia de Guaita. Un triunfo, aunque apuradísimo, lo hubiera disimulado todo. Pero no. Por eso el técnico deberá de tocar madera porque ayer, martes y trece, su equipo dio un paso atrás. Y eso no es nada bueno.
Vamos a partir de la premisa de que el Valencia es más que teóricamente superior al Genk belga, pero también que está muy claro que al equipo se le atraganta el 4-3-3 y que Unai, erre que erre, no se baja del burro. Ayer volvió a apostar por un dibujo que reportó escasa fluidez al juego. Aunque dispuso de mejores ocasiones que el rival, al equipo le costó dios y ayuda alcanzar el área contraria, especialmente porque Ever y Parejo se retrajeron a la hora de pisarla.
Las rotaciones en el fútbol moderno resultan habituales, sobre todo si los equipos son de alto copete y, por lo tanto, participan y se la juegan en diferentes competiciones. Es lo que le ocurre al Valencia. Aunque la realidad dice que esto no ha hecho más que empezar y, por lo tanto, se supone que los entrenadores deberían de alinear a los que están en mejor estado de forma, también es lógico que no pasen por alto lo que se avecina.
Los técnicos, y en este caso Unai, acostumbran a alternar a algunos futbolistas y dar descanso a los que, por su estado de gracia o por su calidad, van acumulando minutos. Se podría pensar cuando como ahora, sábado-martes-sábado, se suceden los compromisos. Pero por otro lado también se hace extraño hablar de descansos cuando llevamos dos jornadas. Y encima el cambio del dibujo.


298. (Publicado en Las Provincias, el 14 de septiembre de 2011)



Mis dibujos (47)

La otra bailarina de Degas

13/9/11

Es necesario tomar decisiones


Publicado en Valencia Fruits, nº 2.505 (13 de septiembre de 2011)

Mis dibujos (46)

El drive frito

12/9/11

Mis dibujos (45)

Los gritos del silencio

Miguel, Unai y Llorente

Aunque la atención del aficionado ya busca el enfoque del Fenix Sadion de Genk, la semana del Valencia ha dado otros motivos para seguir hablando y debatir sobre asuntos a los que no se puede dar carpetazo así como así.
Son cuestiones que van desde la alineación al sistema y permutas que realizó Unai frente al Atlético. Para gustos, colores. Pero, además, aparecen otros asuntos candentes como la asistencia y actitud pasiva de Llorente en la cumbre revolucionaria de Sevilla (cita para tratar de cambiar los puntos sobre las íes ya acordados en el reparto televisivo a partir de la temporada 2014-15), o la postura del técnico con Miguel, al que el sábado dio la titularidad ante las ausencias de Bruno y Barragán (porque el luso sigue en la plantilla ya que el club no pudo cumplir la 'promesa' de deshacerse de él como había solicitado el entrenador).
Aplaudí la alineación. Observando la lista de convocados (entiendo que siempre son los que el entrenador considera que están en mejor momento de forma y más le convienen para su planteamiento), me pareció un bloque de corte ofensivo, aunque luego resultó menos de lo que esperaba, porque sufrió excesivos apuros defendiendo ¿Y los cambios? El más efectivo el de Jordi, para que la banda izquierda no fuera un quiero y no puedo.
¿Hablamos de Miguel? Pues claro. Es evidente que, aunque no es mal tipo, desde que llegó su comportamiento fuera del campo es más que discutible, censurable. Pero del mismo modo que se sabía que en plena forma es uno de los mejores laterales de Europa, los devaneos también eran conocidos. No seamos fariseos. Si está en la plantilla, puede jugar.
Ahora bien, ¿qué el vaso se desborda? Probablemente y desde hace tiempo. Aunque no se puede pedir a Unai que sea quien lo linche. En todo caso es obligación de quien lleva las riendas de la sociedad. Y ya que en el asunto de Sevilla pasó palabra, ahora podría pedir el comodín de la llamada, para ver qué opina quien lo puso ahí.

297. (Publicado en Las Provincias, el 12 de septiembre de 2011)




9/9/11

Mis dibujos (44)

La ventana indiscreta

Del motín de Sevilla a Miguel Brito

Siempre que se habla de repartir parece que ese verbo debe de llevar implícito el adjetivo que caracteriza la imparcialidad. Un reparto justo y razonable. En cuestiones de justicia se alude a la ecuanimidad y cuando se trata de una distribución material, a la equidad, a lo de partes iguales.
Pero la realidad dice que el asunto es ambiguo. Estos días tenemos dos ejemplos palpables. Vamos con el primero. Con la actitud que ha adoptado Unai con Miguel. El estilo de vida y los devaneos del defensa luso le han colocado desde hace tiempo con un pie fuera del club, pero como no se ha logrado darle el pasaporte, el técnico le ha ofrecido la enésima oportunidad de redimirse. Lo que unos calificarán de agravio comparativo otros lo tomarán como una postura conciliadora.
El otro caso es la llamada cumbre revolucionaria sevillana, en la que un grupo de doce equipos de Primera han debatido sobre la pretendida redistribución del reparto de los derechos televisivos de cara a la temporada 2014-15.
La pretensión es lógica y aunque todos coincidirán a la hora de recibir ya veremos cómo responden quienes han ceder parte de lo que ya tienen. Además, cuando se habla de distribuciones, siempre recuerdo a aquél listillo que repartía «uno para mí, uno para ti y otro para mí; uno para mí, uno para ti y otro para mí...»
Tiempo habrá para estudiar el guión del movimiento que encabeza Del Nido y ver si terminamos hablando de un drama o de una comedia. Sin embargo, resulta evidente que el argumento del caso Emery-Brito tiene todos los condicionamientos de una mascarada, aunque parezca el 'Matrimonio de conveniencia' del grandullón Depardieu y la encantadora Andie MacDowell.
Ya que no ha habido forma de rescindir el contrato del luso sin aflojar la totalidad de la ficha, el análisis es la mejor ayuda para acertar y, como aparte Miguel es un buen futbolista (en plena forma, de los mejores laterales), Unai lo justificará alegando que es lo mejor para el Valencia.




296. (Publicado en Las Provincias, el 9 de septiembre de 2011)

Mis dibujos (43)

El desplome del mercado inmobiliario.

7/9/11

Llorente y el gorro frigio

Para entenderse es necesario hablar y además es muy importante mirarse a la cara. No es agradable dialogar con alguien que mientras lanza su mensaje mira al tendido, tal vez en espera del aplauso de los que están en la mesa de al lado o, simplemente, dirige la mirada al infinito, quizá ansioso de recibir una señal que le diga que está en lo cierto.
La gente del fútbol va a hablar. El presidente del Sevilla, José María del Nido, ha convocado una reunión para tratar de lo que él y otros consideran un desproporcional reparto de los derechos televisivos. Se trata de un debate que viene de muy lejos pero que parece que ha tomado más cuerpo tras las goleadas del Real Madrid y Barcelona al Villarreal.
A esta cita están invitados todos los clubes de Primera, salvo los dos goleadores que circulan por otra vía, cosa que hasta cierto punto es humana, y quizá por eso muy injusto, porque no quieren que les toquen una cereza de su amplia parte del pastel.
Del Nido, digo yo que por aquello de estar en oposición con el Antiguo Régimen, se vista de Dantón y ha comparado la asamblea con la Revolución Francesa, aunque aquí no hay guillotinas ni tomas de Bastillas que valgan, que para eso somos muy civilizados.
A algunos les ha sorprendido que el Valencia acuda a esta cita cuando hasta bien poco estaba (o sigue estando) alineado con madridistas y barcelonistas. Pero eso no quita para que, por respeto a sus aficionados, el presidente Manuel Llorente, aunque no se ponga el gorro frigio, esté presente en esa reunión.
El acuerdo no va a ser fácil ni mucho menos. Hay demasiados intereses. Pero lo primordial de la reunión es que se va a hablar y el diálogo es el primer paso. Siguiendo con el símil revolucionario, puede ser el inicio para alcanzar en este caso una 'Declaración de los Derechos de los Clubs y sus Socios'. Y aunque es mucho presumir, puede y debe de ser el principio del futuro.


295. (Publicado en Las Provincias, el 7 de septiembre de 2011)





6/9/11

¿Algún día los ricos pagarán más?

Publicado en Valencia Fruits (nº 2.504, de 6 de septiembre de 2011)

5/9/11

Estrés en el fútbol

La mayor parte del personal ha vuelto ya a la cruda realidad. Se cambian las vacaciones por la rutina. Atrás quedan las montañas o playas. Y los pequeños inconvenientes, procesionarias, mosquitos o medusas, se convierten ahora en enormes problemas emocionales, aparte de los consabidos embotellamientos, prisas y aglomeraciones. Son esos trastornos que los expertos llaman estrés postvacacional.
Como el parón liguero prácticamente ya es historia, a los equipos de fútbol también les salpica ese síndrome. Aunque han aflojado bien poco, todos han de recuperar el pulso y volver a la rutina, a pesar de que en algunos casos hasta el jueves no podrán contar con todos los efectivos para preparar la tercera jornada de la Liga, que realmente es la segunda. Por cierto, ¡qué tiempos aquellos en los que, en situaciones así, el Valencia se entrenaba casi en familia, porque aportaba hasta nueve futbolistas a los equipos nacionales! Tampoco son tan lejanos, ¿eh? Pero vamos a lo que vamos.
Algunos sicólogos suelen decir que lo del síndrome postvacacional no existe y lo definen como un malestar pasajero. Sin embargo, admiten que a veces afecta de forma muy negativa e incluso en ciertas ocasiones puede convertirse en un suplicio, cuando a la habitual tensión se acumulan otras contrariedades y preocupaciones. Es lo que se entiende como una hiperexigencia. Realmente es el resultado de una sociedad en la que el trepidante ritmo de vida provoca ansiedad.
En el mundo del fútbol está claro que no será lo mismo retomar la competición para el Valencia, que lleva tres puntos en la mochila, que para el vecino Villarreal, que tiene las alforjas vacías y aún no le han desaparecido las cicatrices de los cinco costurones de sutura.
Mientras el Madrid y el Barça libran su batalla, los demás pelean por diferentes objetivos y curiosamente la jornada se presenta espectacular por los Valencia-Atlético y Villarreal-Sevilla. Dos duelos con cuatro gallitos llamados a crear ansiedad a los gigantes.


294. (Publicado en Las Provincias, el 5 de septiembre de 2011)