Si no fuera porque es una falacia, el juego que ayer desarrolló el Valencia en el Calderón podría servir de ejemplo para todos los equipos de fútbol del mundo
18/5/09
15/5/09
Cosas mías
Para recuperar el equilibrio perdido, y por ser el día que es, dedico todo el sábado a no hablar de fútbol.
(De vez en cuando convienen las buenas acciones)
14/5/09
Cosas mías
Recibo un anónimo que no transcribo por lo mal escrito que está y no por lo grosero que pudiera parecer, que a mí eso me suda la polla.
(Por cierto, a quien corresponda, todas las palabras agudas u oxítonas que acaban en 'n', llevan tilde. Y desde luego 'hijo' se escribe con 'h'. ¡Otra vez vuelve, mentecato!)
La Marcha Real en Mestalla
¿Hablamos de la Marcha Real? ¿Esa que dice 'chinta, chinta, tachinta chinta, chinta...' y que con la excepción del periodo de la república ha sido himno de España ininterrumpidamente desde el siglo XVIII hasta hoy?
Bueno. Pues resulta que a unos que se hacen llamar independentistas, les molesta y cuando lo oyen, lo abuchean y silban. Es lo que pasó el miércoles, en Mestalla. Yo les puedo entender. No les gusta esa melodía y como el fútbol es un espectáculo, pues protestan. Ellos preferirían, por ejemplo, que por la megafonía hubiera sonado el "Dame veneno que quiero morir" de Los Chunguitos o algo de Raphael
Es la única explicación lógica que encuentro, porque no me creo que se sientan ajenos a España y a la Corona. Si fuera así, no sólo no hubieran pagado un maravedí por la entrada para ver la final que se llama de La Copa del Rey, sino que cuando su equipo batió al rival y se acercó hacia la consecución del trofeo (que, repito, lleva el nombre del monarca), se hubieran tapado los ojos. ¡Vade retro...!
Pero tengo una duda. Desconozco si esa postura se puede calificar de esnobismo, de cursilería o de pura gilipollez. No sé, no sé... Pero, desde luego, a mí estos cretinos no me la dan con queso.
13/5/09
10/5/09
Mestalla, otra historia
La Copa del Rey en Mestalla. Athletic y Barça frente a frente, veinticuatro años después. Entonces los leones, con gol de Endika, lograron su último título. Ahora se miden al que muchos califican como mejor equipo del mundo y, por lo tanto, es el que parte como favorito.
Posiblemente este será el último gran acontecimiento futbolístico que albergará el vetusto estadio de la calle Artes Gráficas de Valencia, que está a punto de cumplir 86 años. Al menos la Federación Española otorgó la final copera porque el club blanquinegro tiene en marcha (aunque ahora paralizado) un nuevo estadio y el destino de Mestalla es la inmediata demolición.
Ese era el proyecto inicial. Ahora... Antes de dar otro paso, el presidente del club, Vicente Soriano, debe de formalizar de una vez por todas la venta de las parcelas del viejo recinto. Pero eso es otra historia...
¿Y de la final qué? Pues que tengo una sensación contradictoria. El corazón está al lado del Athletic, pero la mente me dice que va a ganar el Barça.
Cosas mías
Hemos venido a este mundo para sufrir.
(¡Y encima a algunos les ha tocado ser socios del Real Madrid!)
6/5/09
Cosas mías
Me cuenta un pajarito que Vicente Soriano y Fernando Gómez son amigos y residentes en Valencia... (¡Mira! Como si se tratase de dos concursantes del recordado "Un, dos, tres" )
Valencia, 90 años de historia
Alfonso Gil y yo, el pasado primero de mayo, en la Feria del Libro, durante una sesión de firma de ejemplares de Valencia CF, 90 años de historia.
"¡Vamos, vamos, que se acaban! ¡Apresúrense! ¡Son los últimos volúmenes que quedan! ¿Se van a perder esta joya? ¡No lo duden y corran hacia la librería más próxima! ¡Es la última oportunidad! ¡Nos los están quitando de las manos! ¡Una obra así de completa ni se escribe ni se encuentra todos los milenios! ¡Vale, vale, no se entretengan...! " (Traducción libre de lo que, como poco, habría dicho mi abuelita Angelita en el supuesto de tener que promocionar este magnífico libro).
5/5/09
Es lo que hay
"There's nothing you can do that can't be done" (No hay nada que puedas hacer que no pueda hacerse). Es uno de los primeros versos del All you need is love de The Beatles. Me gusta. Del mismo modo que el "Carpe diem" ("Vive el momento") de Horacio, popularizado en la película El club de los poetas muertos. Es apasionante la reflexión sobre lo efímero de la vida y la pérdida de lo único que no se puede recuperar, que es el tiempo. Me llega tanto como el "Es lo que hay" que, con una mueca, siempre espeta Luis junior cuando te lamentas porque algo no ha resultado como esperabas. Probablemente estoy hablando de tres filósofos.26/4/09
La clínica Quirón se disculpa
La dirección de la clínica Quirón de Valencia me ha contestado sobre el incidente con el otorrino cabrón, Manuel Vicent. Me pide disculpas (que acepto) por la actuación de ese capullo que trabaja allí, a quien dicen que le han trasladado la queja y amonestado.
Sin embargo, de quien todavía no he recibido noticias es de Consumo ni tampoco de Sanitas. En ambas oficinas presenté la pertinente reclamación contra el susodicho cabrón que me tuvo 50 minutos esperando para atenderme, y transcurrido ese tiempo dijo que no podía hacerlo porque tenía prisa.
Como la lesión del tímpano requiera intervención quirúrgica... a lo mejor al cabrón ese acabo viéndolo en el Juzgado.
(Si le interesa el tema, vaya más abajo, a un artículo titulado "Un medico cabrón en la Clínica Quirón")
25/4/09
Duelo de pistoleros
19/4/09
La tertulia Torino
A mi compañero y amigo Pablo Salazar, presidente de la Tertulia Torino, un colectivo integrado por periodistas, políticos y representantes de las instituciones que lleva años dándose cita ocasionalmente para debatir sobre lo que más les une: el valencianismo
16/4/09
Un médico cabrón en la Clínica Quirón
(Me ha salido un pareado sin haberlo preparado)
La primera acepción que del adjetivo cabrón recoge el diccionario de la REA es coloquial y se refiere a la persona que hace malas pasadas y resulta molesta. Para mí, pues, el sujeto que dijo llamarse Manuel Vicent y que presumiblemente es médico otorrino (al menos entra y sale de la consulta número 2 del primer piso de la Clínica Quirón), se comportó como un auténtico cabrón. Me explico.
El pasado día 8 de abril, después de concertar turno con la administrativa o enfermera de esa consulta, de entregarle la tarjeta de Sanitas y de esperar 50 minutos para que me atendiera un especialista, el individuo en cuestión salió de su guarida y apoyao en el quicio de la puerta me espetó que tenía mucha prisa y que no me podía atender porque se iba a una reunión.
¡Menudo cabrón! Me faltó tiempo para presentar la reclamación pertinente por escrito que, una vez me firmó la secretaria o enfermera, he trasladado al Servicio Territorial de Consumo y a la dirección de la clínica. Además he tramitado una protesta en firme a Sanitas (que al fin y al cabo es con quien tengo suscrito el compromiso del servicio sanitario)
Aparte de reservarme cuantas acciones legales pudiera considerar oportunas, estaba dispuesto a enviar a la Asociación de Hijos de Puta de la Comunidad Valenciana una copia compulsada de la denuncia. Pero todavía no he dado con la dirección. Ya sé que se lo podía haber preguntado al tal Vicent. Pero no caí en ese momento.
Saliendo al paso de susceptibilidades y posibles enfados, declaro que, como dicen los juristas, aquí únicamente existe el animus jocandi; las ganas de pasar el rato después de ser diana de una cabronada. Vamos, que protesto y escribo a sabiendas de que todo lo que he hecho probablemente va a servir de poco. Pero por lo menos me queda el regustillo de llamar al pan, pan y al vino, vino, que por si alguien tiene alguna duda, no me refiero al derecho al pataleo.
¡Ah!, se me olvidaba. En aquel momento de incredulidad, cuando el tal Vicent me dijo que pasaba de mi espera, le repliqué que era un impresentable y un sinvergüenza. Dos gardenias para ti. Incluso pensé en utilizar calificativos como hijo de puta y tal. Pero no. Y no por la inquietud de que pudiera ser querellable, que no lo es. Es que creo que con lo de cabrón el mentecato este ya va arregladito.
Luis Furió
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